13 de octubre de 2013

¿Qué estamos haciendo mal?

¡Hola, guapuras!
Hace un buen rato que no escribo. Tengo algunas cosas guardadas como borrador, pero aún no les veo cara de estar listas para publicarse. Paciencia.
Hoy sólo vengo a compartir con ustedes dos cosas: una duda existencial y el secreto de cuál es el lugar del que proviene la inspiración para mis manzanas más agresivas contra la educación ajena. Pues bien, este horrible lugar – donde el anonimato permite que, sin sospecharlo, cualquier persona inocente pueda volverse testigo de las más nefastas formas de pensar en este mundo – es el baño de niñas de mi escuela.

Resulta ser que la última joya de sabiduría juvenil que escuché en ese lugar fue esta:
"No, wey, te tienes que aplicar para que no quiera cortar contigo porque te necesita para estar bien."
A ver...
¡¿Soy la única que cree que ese comentario raya en las inclinaciones criminales?!
Digo, corríjanme si estoy mal, pero según yo:
  1. Nadie debería NECESITAR a otra persona para estar bien. Eso de las "medias naranjas" está horrible. Nadie puede ir por la vida siendo media persona e intentar hacer a alguien más responsable de su felicidad. Todos debemos ser frutas completas, o al menos lo más completas que podamos. El amor no es algo que pase entre medias naranjas; eso es codependencia. El amor se da entre naranjas completas. Y, a veces, entre una naranja y una pera.
  2. Querer ser indispensable para la felicidad de alguien no sólo habla de inseguridad, sino de malicia. Cuando quieres a alguien quieres el bienestar de esa persona. Cuando de verdad te importa alguien, lo último que quieres es condicionar su plenitud a tu presencia. No querer que alguien esté bien sin ti es como querer tirar un plato al piso para que se rompa sólo porque no puedes quedártelo. Oh... eso explica muchas cosas.
No, ya en serio, mi duda existencial es ésta: ¿Qué está pasando con la educación emocional en... esta comunidad? ¿País? ¿Cultura? ¿Hemisferio? ¿Planeta?
Para empezar, no sé qué alcance darle a esa manera de pensar. Porque la he visto en muchos lugares, pero no sé si viene de la familia, de las escuelas, del algún círculo social específico, de México, Latinoamérica, Norteamérica, la cultura occidental, o si todo el planeta Tierra está tan mal. 
Voy a exhimir de culpa a la religión, sólo por esta vez, porque la mayor parte de los mexicanos profesan algún derivado del cristianismo, y las pocas veces que me he dignado a hacer caso en misa, todo parece girar en torno al amor al prójimo y no a la expropiación del prójimo.



Quiero creer que viene, en parte, de los medios (esta teoría pronto será un post y esto será un enlace, lo juro), que son prácticamente omnipresentes en este siglo, y de la falta de interés que las autoridades morales parecen tener en intervenir. Tenemos niños que son bombardeados 24/7 con imágenes, audio e ideas que no necesariamente se parecen a la realidad y que no estaban pensados para ellos. Una compañía hace un comercial donde representa una emoción como parte de su producto; convierte el amor en propiedad para aumentar sus ventas, y confía en que su público tiene la capacidad de distinguir el mundo real de la imagen que se les vende. El problema es que no sólo los adultos están viendo los comerciales, ni las películas, ni los espectaculares, ni las canciones, ni los videos, ni las revistas (Dios, las revistas! Les recomiendo mucho Cosmocking, la sección de The Pervocracy que les mostrará todas las razones por las que odio cierto tipo de revistas). El problema es que, a veces, ni siquiera los adultos tienen bien marcada esa división en sus cabezas. El problema es que esta manera de pensar no es sólo de los niños, adolescentes o jóvenes. Conozco muchísimos adultos que viven tratando a sus seres queridos como propiedad. Y eso me da tristeza. Porque después de tantos siglos de humanidad ya deberíamos saber hacer algo mejor con nuestros sentimientos. El problema es que nuestra sociedad tiende a romantizar el hecho de tratar a las personas como objetos. Es el mismo problema que hace que muchas personas se sientan especiales cuando le provocan celos a alguien. Las personas no son propiedad, y mientras insistamos en tratarlas como tal y creer que eso está bien algo estará muy, muy mal con nuestra manera de hacer las cosas.




Así que ahora... ¿qué procede? ¿Cómo le enseñamos a las futuras generaciones que el amor no se trata de ser dueños de una vida ajena sino de compartirla? ¿Cómo nos educamos a nosotros mismos para enseñarles eso con el ejemplo en vez de sólo decírselos? Porque las palabras no sirven por sí solas. Se necesita congruencia al enseñar. Pero entonces ¿Cómo logramos que se entienda que querer a alguien se trata de ser complementarios y NO dependientes? ¿Cómo le quitamos el tono deseable al "te necesito"?

Tal vez sería un buen comienzo considerar que, sin importar cuántas películas nos digan lo contrario, es mucho más agradable que una persona DECIDA tenerte en su vida que estar en esa vida porque la otra persona es incapaz de decidir excluirte. Si ser necesarios nos hace responsables de una felicidad ajena que (por poderosos que nos creamos) no controlamos, ¿no sería mejor siempre ser opcionalmente bienvenidos?

Comenten, gente. Por aquí o por otro medio, pero comenten. El chiste de este blog es que haya diálogo, no monólogos. Así que digan algo, porfis.

2 de agosto de 2013

Budín de Zanahoria

Hola, guapuras(:
Hace poco me autoproclamé nieta de Grenouille, madre de Ed Gein y fantasía sexual de Drácula. Atendiendo sólo a la parte sobre Grenouille (quien no haya leído El Perfume CORRA A HACERLO AHORA MISMO), hoy vengo a dejarles una receta de budín de zanahoria porque pocos olores son mejores que los que encontramos en la cocina.


INGREDIENTES
  • 275 gramos de galletas Marías
  • 1 kilogramo de zanahorias 
  • 1 taza de azúcar
  • 1/2 taza de leche
  • 2 cucharaditas de royal
  • 5 huevos
  • 100 gramos de mantequilla
  • canela en polvo
PREPARACIÓN:
  1. Pongan a cocer las zanahorias.
  2. Muelan las galletas en la licuadora. Ciernan las galletas molidas y vuelvan a moler los trozos que hayan quedado. Repitan esta operación hasta que sólo les quede polvo de galletas, y colóquenlo en un tazón aparte.
  3. Saquen el azúcar, la taza medidora y una cuchara. Abran la bolsa o el bote del azúcar e intoxíquense con su aroma. Vayan llenando la taza de azúcar, y noten cómo cada cucharada huele más dulce, más antigua y más perfecta.
  4. Pongan la taza de azúcar en la licuadora. Acto seguido viertan también la media taza de leche ahí. Agreguen los cinco huevos, uno a uno, asegurándose de que todos huelan sanos y frescos. Licúen hasta integrar estas tres cosas. Quiten la tapa de la licuadora e inhalen. Memoricen el aroma.
  5. Agreguen las dos cucharadas de royal, las zanahorias cocidas mientras aún están calientes y la mantequilla. Licúen de nuevo hasta integrar.
  6. Quiten media taza del polvo de galletas del tazón y pongan el resto en la licuadora. Integren.
  7. Engrasen su molde con mantequilla y espolvoreen parte el polvo de galletas que aún tienen para cubrir la base del molde.
  8. Pasen la mezcla de la licuadora al molde. Espolvoreen el resto del polvo de galletas sobre él y agreguen canela al polvo al gusto. Disfruten el olor 
  9. Metan el budín al horno a 180°C tapado con papel aluminio durante aproximadamente 40 minutos, o hasta que "cuaje".
***
Estoy consciente de que ver verbos conjugados en una receta es raro.
Creo firmemente que trato con personas en lugar de robotitos, y habría sido muy triste dar las instrucciones de los olores en infinitivo.

29 de julio de 2013

Niños

Hola guapuritas(:
El día de hoy les traigo una mezcla entre amor platónico y duda existencial: los niños.


Los niños son todo un tema. Son una maravilla, pero también son todo un mundo aparte que no todos entienden. Se necesita mucha paciencia y un poco (o mucho) de locura para entender a los niños pequeños, y eso a veces me hace preguntarme por qué la gente tiene hijos. Tengo una teoría: creo que gran parte de los padres en este mundo tienen a sus hijos sólo porque sienten que es una parte obligada de la vida o un generador de felicidad, sin antes preguntarse para qué los quieren.

Existe una tendencia en nuestro "bello" siglo XXI. Los padres ("baby boomers" o "generación X") de las nuevas generaciones ("millenials" o "generación Y" y la presente "generación Z") fueron educados para obedecer ciegamente a sus padres y hasta cierto punto tenerles miedo. Ahora (algunos) educan hijos para pensar, cuestionarse las cosas y tomar sus propias decisiones. Esto es hermoso para los hijos, pero deja a los padres en un limbo frustrante porque sus hijos no los tratan como ellos creen que deberían ser tratados.

La gente cree que tiene hijos por miles de razones, desde "devolverle algo al mundo" hasta "la emoción de crear una persona", pero en realidad muchos los tienen porque quieren un reflejo lindo y perfecto de ellos mismos. Y entonces ves niños que en vez de jugar toman millones de clases. Aprenden tres o más idiomas al mismo tiempo desde el kinder, van al futbol, al karate, al kumón, tocan un instrumento, y si te descuidas tienes niños de 8 años leyendo a Nietzche (ok, ok, eso último sólo soy yo exagerando...).


Pero ya, en serio, los niños cada vez juegan menos. Y ya sé que la rara soy yo, pero detesto ver gente que se preocupa por los errores de sus hijos sólo porque los hacen ver más a ellos. Gente que vive pensando que las personas van a juzgarla por educar mal a sus hijos en vez de preocuparse por hacerlo en lugar de aparentarlo. Mamás que no dejan a sus hijos comer dulces o jugar en el piso por que "se ensucian" o "se ponen hiperactivos" (o sea, básicamente porque les da flojera ser mamás). Pero, señores, ¡los niños necesitan jugar, crecer, dudar y equivocarse para aprender!

Si yo algún día tuviera hijos (lo cual no creo), sería la clase de madre loca que pinta murales por toda la casa con sus niños. Que los mide cada que se acuerda y va pintando líneas con fechas en el marco de la puerta de la cocina. Y en lugar de pisos de madera cara tendría el linoleo más feo para que aguantara las manchas de pintura. Y quitaría los muebles de la sala de vez en cuando para patinar en ella. Y rodaría en el pasto con ellos hasta dejar la ropa verde, sucia, y el corazón rojo, limpio. Sería la clase de loca que le pone colorante verde al desayuno después de haberles leído "green eggs and ham", y que los felicita por ser curiosos en vez de enojarse cuando le hacen preguntas que no sabe responder. Les enseñaría de tolerancia, porque creo firmemente que los niños sólo son pequeños, no tontos, y pueden entender a los demás. Aprenderían desde muy pequeños que existen maneras muy diferentes de vivir la vida, y que intento enseñarles la que creo mejor, pero cuando ellos crezcan tendrán que elegir la suya y yo que respetarla. Y si hablamos de religión, mis hijos escucharían la misma cantidad de historias de dioses católicos que de dioses griegos o celtas, y creerían en todos o en ninguno, siempre que supieran que nunca estarían solos.


Y bueno... creo que esas son justamente las razones por las que debería ser ilegal que la gente como yo tenga hijos. Porque, aceptémoslo, serían felices, pero no tendrían nada que ver con las personas normales de la sociedad. Creo que por eso Cortázar decía que los cronopios rara vez tenemos hijos, y que cuando lo hacemos los hijos nos odian. 

¡Buenas salenas cronopio cronopio, el más bueno y más crecido y más arrebolado, el más prólijo y más respetuoso y más aplicado de los hijos!

Carajo. Los cronopios definitivamente no debemos tener hijos nunca.

11 de junio de 2013

Pay With a Kiss


Hola, amores míos! Hoy vengo sin mucho preámbulo a compartirles un pequeño amor platónico: los conceptos originales. Me gustan los establecimientos que rompen un poco con lo que se espera de ellos (positivamente, claro).

Un ejemplo de esto es Metro St. James. Aquí les dejo este lindo video como evidencia de por qué los conceptos excéntricos me fascinan tanto.


23 de abril de 2013

Llover

Bienvenido sea el final de abril. Amor platónico? La lluvia. La vida está en la lluvia, mis amores; toda ella.

La manzana de hoy no es nada más que yo tratando de llenar sus hermosos acervos culturales de mis referencias favoritas a la lluvia. No estoy segura de tener muy buenos argumentos para amarla más que a la falta de ella, pero creo que no los necesito. Sólo creo que hay algo mágico sobre la manera en que la lluvia se adueña de todos nuestros sentidos.

Ver llover es hermoso. Es la ausencia del color y su explosión al mismo tiempo. Es la imagen en mi mente de las calles de Londres donde vive mi amigo Sam; porque donde hay una calle y llueve nace una calle nueva, y el mundo del otro lado del reflejo es un misterio y una belleza a la vez.

Sentir llover es nacer. Ni siquiera los voy a tratar de convencer; si exploran las pestañas de este blog verán que "bailar en la lluvia" está en mi bucket list, y si alguien no ha visto estas dos escenas de V de Venganza ¡tiene que hacerlo!
(escena1) (escena2)


Oler llover es sanar. El corazón más roto se siente un poco mejor con el olor a lluvia. Tal vez nuestros instintos son más listos que nuestras cabezas, e intentan decirnos que son las cosas simples las que mejor pueden completarnos. Llover es dejar de doler, y oler la lluvia es tener un recordatorio inmediato de las cosas que sabíamos cuando todo a nuestro alrededor era nuevo.
Admítanlo, todos ustedes recuerdan el olor de la lluvia, y en su memoria está guardado como una especie de hogar. Entender por oler es ser un poco como el protagonista de este libro hermoso llamado El Perfume, Jean Baptiste Grenuille. Y si, como Jean Baptiste, conocimos el mundo en gran parte por la naríz, entonces oler llover es volver a aprender a vivir.

Oír llover es infinito. La mayoría de las cosas en esta vida tienen sonidos bastante limitados, pero la lluvia no. Los truenos cortan todo ruido a su paso y parecen razgar el cielo (una imagen mental bastante groovy, si me lo preguntan), y las gotas son toda una sinfonía para quien preste atención. Cuando se escuchan desde adentro de una casa o edificio, suelen ser pacíficas. Son casi una canción de cuna que suaviza el mundo y hace el tiempo eterno para aquellos que las puedan escuchar. Son como mil millones de flechas enemigas azotando las ventanas cuando son gruesas, y cuando son delgadas se vuelven un murmullo constante que se esconde en el pasto y nos anuncia el regreso de la vida al mundo después del invierno. Intentar listar todos los ruidos de la lluvia sería como querer explicar todos los colores del cielo, y una grabación jamás sería suficiente; por eso, tengan esta canción que, si bien es triste, es llover y doler y llorar y volver a nacer un poco cuando la escuchas.



del otro lado del reflejo

Chavos, esta historia la saqué del Libro de los Seres Imaginarios de Jorge Luis Borges. 
Ámenla, ámenla mucho:


21 de marzo de 2013

Habemus Papam

Fin de marzo. Amor platónico. Bienvenido seas, Francisco I, nuevo Papa.

NO, no pienso hablarles de religión, dejen de gritarme en sus cabezas.
Piensen en la Iglesia Católica sólo como una institución que ha existido desde hace aproximadamente 2000 años (técnicamente son menos, pero trabajemos con cifras redondas, ¿ok?). En estos 20 siglos han habido 266 Papas, de los cuales 254 han sido europeos, 8 de Oriente Medio, 3 de África y sólo uno de América. Pero la gracia de nuestro nuevo Papa no es ser el primer Papa americano; no, señores. La cosa es esta:

DESPUÉS DE 2000 AÑOS TENEMOS UN PAPA LATINOAMERICANO!

Yo sé que a muchos de ustedes no les encanta la Iglesia Católica (ni las otras Iglesias), pero ¡piensen en las implicaciones sociales de esto! En la escala de relevancia histórica, este tipo debe estar codeándose con gente como Cortázar y García Márquez (...y Carlos Fuentes... y Mario Vargas Llosa.... alguien recuérdeme escribir un post sobre mi amor desmesurado por los autores del boom latinoamericano...).



Pero ya, en serio:

Por supuesto que tengo mis reservas sobre el tipo; como todo humano (y más aún, como todo religioso) tiene ciertas actitudes que no me fascinan. Tiene momentos intolerantes e incluso incongruentes. Dicho esto, creo que nadie nunca verá el día en que un Papa sea 100% admirable, y vale la pena rescatar las muchas cosas buenas que este parece tener.

Me gusta que use la cruz de hierro y no de oro como sus predecesores, y que no se ponga los zapatos rojos ni los mil ochomil adornos costosísimos de la sotana. Me gusta que (si bien no está abierto a otras cosas) está abierto al diálogo entre religiones; que respeta y bendice a quienes no profesan su fe; que no permite que los cardenales se arrodillen ante él ni que un hotel se rehúse a cobrarle la estancia. Crecí viendo  al Catolicismo como una religión que predica modestia mientras que sus mandatarios suelen vivir en la opulencia enferma. Me gusta de él que por primera vez me siento obligada a tragarme mis palabras.

...y bueno, hay algunas cosas que simplemente no tienen precio:





10 de marzo de 2013

¿Es en serio?

Hola a todos (¿todos?). Vengo a contarles sobre una duda existencial que tengo desde hace mucho tiempo, pero que twitter me acaba de recordar. Eternamente estoy viendo en mi timeline a niñas de 13 años o menos que se dicen zorras, putas y perras entre sí. Peor aún, niñas de esas edades que dicen querer ir a matar a la Z/P/P que le coquetea/tira la onda a su novio/crush/comosellame. Por supuesto que sus frases son exageraciones, pero la realidad detrás de ellas es preocupante. Y yo me pregunto ¿por qué, Señor? ¡¿por qué?!

Mi teoría es que es un problema de educación. En primer lugar, no creo que tengan la más mínima idea de cuán pesada es la connotación de esas palabras. Por supuesto que han escuchado el significado y no necesariamente las usan fuera de contexto. El problema es que las usan fuera de proporción. Saben perfectamente lo que están diciendo, pero en su mente aún no hay referencias suficientemente fuertes para entender la gravedad de sus implicaciones.

También, me llama la atención que sus agresiones sean hacia la otra niña en lugar del chavito que tienen en mente. Siento que eso es tanto el precursor como el resultado de la cultura con la que nuestra sociedad juzga las infidelidades. Me molesta que se piense en las mujeres como "rompehogares" mientras que a los hombres se les imagina como criaturas primitivas, presas de su instinto, que no pueden contenerse una vez que la tentación se presentó ante ellos. ¡Por favor, personas! La sociedad que enseña a sus mujeres a creer que deben "proteger" a sus hombres de otras mujeres me da un poco de asco. No sé qué piensen ellos, pero esa actitud me parece un insulto a su inteligencia y a su capacidad de decidir con quién quieren o no quieren estar.

Como no quise poner en evidencia los tweets de mis conocidas, hice una pequeña búsqueda y encontré ejemplos como este:


¡¿Qué onda con esa palabra?! "Robanovios". ¿Qué, ahora resulta que los novios son objetos inanimados que se pueden robar sin que ejerzan acción alguna mientras esperan a que las mujeres tomen sus decisiones por ellos? Gente, ¡díganme que no todos están educando a sus hijas para creer eso!

Ahora bien, no es que las juzgue; para nada. En algún momento de mi vida caí en la misma categoría que ellas. Sé de primera mano que es más fácil insultar a alguien cuanto menos entiendas de lo dañinas que pueden ser las palabras. Por eso creo que tal vez todos deberíamos tomarnos el tiempo para pensar: si todos (o la mayoría) hemos sido parte de este ciclo, y entendemos por qué se dan esa clase de comentarios,   ¿por qué no hacemos nada al respecto?

Creo que deberíamos preocuparnos menos por repetirles a los niños que las groserías son malas y dedicarle un poco más de tiempo a hacerlos entender por qué lo son. Dejar de enseñar a la gente a sabotear sus relaciones "protegiéndolas" y comenzar a hablarles de confianza. El mundo sería un lugar mejor si todos creciéramos entendiendo que, aunque no debemos confiar en todas las personas, decidir estar en una relación o querer a alguien implica confiar en ellos, y que el momento en el que te das cuenta de que no confías en alguien debería ser el momento en el que te das cuenta de que tienes un problema en tu relación con ESA PERSONA, no con una tercera en discordia que nada tiene que ver.

Como mínimo pienso que si nuestra educación se alejara del "NO" y se hiciera amiga del "¿Por qué?" y el "¿Por qué no?", todos pasaríamos menos tragos amargos en el proceso de aprender que, para ser felices, necesitamos desaprender gran parte de lo que creíamos saber cuando confundíamos querer con amar y el mundo era hermoso en blanco y negro.

***
Cualquier opinión es buena: ¡comenten, personitas!




14 de febrero de 2013

San Valientín

No. No escribí mal el título. Es un intento fallido de juego de palabras. Finjan reírse un poco.
Ok, personitas: el día de hoy vengo (reapareciendo de la nada) a escribir sobre un amor platónico más: San Valentín. No, no me refiero al 14 de febrero ni a las celebraciones cursis que todos detestamos, me refiero a la persona en honor a la cual supuestamente hacemos tantos ridículos. Diiiiicen que: 

En la antigua Roma, el emperador Claudio II creía que los hombres solteros y sin familia eran mejores soldados, por lo que decretó que los jóvenes no podían casarse. Valentín fue un sacerdote cristiano que desafió al emperador y continuó oficiando matrimonios en secreto. Cuando esto llegó a oídos del gobierno, Valentín fue encarcelado.
Durante su encierro, el sacerdote se enamoró de la hija del carcelero, una joven ciega llamada Julia. Él escribió una carta para que le fuera entregada después de su ejecución, y la firmó "de tu Valentín". Al leerla (?), Julia recuperó la vista.

Oooooooook. TODOS sabemos que lo de la vista es bastante poco probable, pero aún así. ¿Se imaginan la clase de valor que hay que tener para desafiar al emperador de roma? No cualquiera lo hace, y mucho menos por un capricho. Yo creo que para hacer algo así, una persona necesita creer en lo que está haciendo con todo su ser. Y por eso amo a Valentín. 

No me encantan los santos ni mucho menos soy fan de ninguna Iglesia (y tengo mis reservas especiales sobre la católica). También estoy bastante segura de que Valentín se volvería a morir si viera que su día se ha convertido en
1) un pretexto para la cultura del consumismo,
2) una manera en que los novios demuestran que son detallistas... a la fuerza y una vez al año,
3) un día para que aquellas pubertas que son bonitas por fuera se paseen por el mundo presumiendo cientos de regalos de parte de tipos que jamás van a pelar.
Pero vamos, gente, por mucho que odiemos el 14 de febrero nada nos impide amar al hombre cuyo nombre lleva el día (ni la posibilidad de usar la fecha como pretexto para hornear cosas rojas o en forma de corazoncito).

Creo que, así la leyenda sea cierta o no (y esperando que sí lo sea), Valentín es un símbolo de todo lo que nosotros deberíamos ser. Una persona con convicciones, pasión, y un valor inimaginable por defender aquello en lo que creía. No sé qué opinen ustedes, pero yo digo que esa historia es una de las más bonitas y admirables en el mundo, y creo que todos podríamos tomarnos un tiempo de nuestro día más odiado para recordar que, si bien detestamos la industria, podemos amar el concepto.

Valentín,
Dondequiera que estés, te pido disculpas por lo que el mundo ha hecho con tu día, y te agradezco por hacerme creer que las personas locas e increíbles y el romanticismo crudo, libre de cursilerías, son más que simples sueños lejanos.

3 de febrero de 2013

Claimblog

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no sé para qué sirve esto, pero supongo que lo averiguaré

1 de enero de 2013

Glühwein (vino caliente estilo Alemania)

Todos tenemos recuerdos de una época en la que las navidades eran más felices (o al menos lo parecían). Uno de mis recuerdos favoritos de ese tipo es el de mi mamá intentando preparar vino caliente. Cuando quiso probar la receta le salió mal; le puso más o menos 5 veces más clavo del necesario y el vino terminó sabiendo a perfume. Sin embargo, por alguna inexplicable razón, en mi memoria ese vino se guardó en el área de sabores (o ideas) reconfortantes. Más o menos como el ponche o el té de manzana con canela.

Este año decidí intentar rescatar un poco del espíritu acogedor para no pasar otra navidad como las últimas dos. Quise recrearlo, y para ello investigué un poco en Internet. Estoy segura de que los ingredientes son los correctos para la versión Alemana del vino caliente. Lo que nunca supe fue cuáles eran las proporciones correctas, así que decidí averiguarlo a prueba y error. Después de un primer (y horrible) intento fallido, ajusté unas cuantas cosas a la receta y logré un sabor que ha llegado a mi familia para quedarse. A continuación, les presento mi versión de la receta:

INGREDIENTES:
- agua
- 6 cucharadas de azúcar morena
- 1 raja de canela
- 2 clavos
- 5 semillas de cardamomo
- 1 mandarina
- 750ml vino tinto. (Escojan uno de calidad decente, por favor.)

PREPARACIÓN:
1. Exprimir el jugo de media mandarina en una taza medidora. Llenar con agua el espacio restante para alcanzar los 160ml. Mezclar.
2. Verter el agua con jugo en el recipiente donde vaya a calentarse. Agregar el azúcar  clavo, canela (les sugiero romperla en varias partes), la otra mitad de la mandarina (en gajos), y un pedazo de la cáscara de la mandarina (si ponen demasiada les pasará lo que a mí en el primer intento y quedará asquerosamente amargo; no lo hagan). Poner el recipiente en la estufa (con la llama alta) y mezclar. 
3. Cuando la mezcla esté a punto de hervir, agregar el vino y comenzar a mezclar. Bajar la llama de la estufa y continuar mezclando hasta integrar. Dejar el vino calentar sin hervir alrededor de una hora.
4. Servir.



Otras versiones contienen jengibre y/o anís de estrella. La mandarina se puede sustituir por el mismo volumen de algún otro cítrico.Las versiones italianas y austriacas pueden ser con vino blanco.

13 de agosto de 2012

Push to Add Drama

El dia de hoy les quiero compartir un pequeño amor platónico.
Me gustan mucho las BUENAS campañas publicitarias, y el video que a continuación les voy a mostrar está en mi lista de las mejores que he visto en toda mi vida. Se llama "Push to Add Drama", y me conquistó de inmediato.
Haz click sobre la imagen para ir al video.



17 de abril de 2012

Nueva Armónica

Mi manzana de hoy es de pocas palabras. Se trata de presumirles dos cosas:

1) Mi más nuevo amor platónico: MI ARMÓNICA!!! (Siempre había querido una!)
2) Atención a todos: les informo que tengo la mejor hermana del mundo. Muéranse de envidia.
(Ella sabía que yo moría por tocar la armónica algún día, así que me la regaló de cumpleaños [nota: 2 de abril, pa' los despistados]. No es genial?)

FOTO:



Pequeño dato curioso: cuando era pequeña veía que en las películas los presos tocaban la armónica, y por muchos años quise ir a prisión sólo para tocar igual que ellos.

Que tengan bonita semana, y recuerden,

Viva La Vie Boheme.

14 de abril de 2012

Los Buenos Viejos Tiempos

Bueno muchachos... hoy pienso seguir evitando hacerle cambios al blog (prometo hacerlos y explicarlos pronto), y seguir con el formato usual. Para eso, hoy traigo un amor platónico.

Hacía mucho que Simón, uno de mis mejores amigos, no escribía en su blog... y tras haberlo molestado un rato para que lo hiciese, publicó esta entrada. Cuando la leí, me encontré la siguiente imágen (con el pie de foto: "Nota: Este es mi celular"):


Morí de risa, y eso me recordó mis propios celulares onda ladrillo y lo mucho que amo el cliché de los "Latateléfonos". Así caí en la cuenta de que esa no es la única cosa "retro" que me encanta.

Para empezar amo los fonógrafos y los discos de vinilo.  Amo las máquinas de escribir y me encanta leer el periódico. Bueno, me encantaba. Cuando su contenido era un poco más sustancial que las malas noticias de siempre. Y me agrada oler la tinta. Me gusta Frank Sinatra, Charles Aznavour, Chet Baker... esa clase de música. Extraño (onda "muero un poco por dentro con su ausencia") la época en que los teléfonos fijos de las casas (CON CABLES) eran casi el único medio de comunicación que usábamos. Extraño la época en la que era raro y especial tener un celular, los monitores de las computadoras eran unos monstruos que te ocupaban media sala, y la red social favorita de todos era la acera de nuestras casas, acompañados de nuestros vecinos. Extraño escribir y mandar cartas sin parecer miembro de alguna secta extraña. Extraño los años cuando (tengo fotos que lo prueban) el área metropolitana no estaba taaan sobrepoblada. Extraño mandar e-mails largos y que la gente se moleste en contestarlos, las cámaras análogas y las familias un poco menos desgastadas. Creo que todos extrañamos cómo eran nuestras familias cuando estaban un poco menos usadas. Extraño la época en la que incluso la "gente grande" parecía inocente y creía que el honor y las promesas duraban para siempre. Extraño los años en que no sabía lo que era asumir lo peor de la gente mucho antes de que mis padres empezaran a desconfiar siquiera.

Creo que tal vez nos tocó vivir en una época en la que nuestro mundo es bastante más cruel que el de nuestros padres. Nos tocó vivir en un momento en el que tuvimos algunos años de un mundo bello que extrañar. Tenemos mucha suerte comparados con los niños que ahora mismo están naciendo.
Creo que no soy la única a la que le enferma ver la cantidad de casas caja-de-zapatos (construidas en serie, todas iguales, como pequeños ejércitos), que se tragan nuestros cerros verdes día con día. No puedo ser la  única que - aunque ve su utilidad - detesta facebook, twitter, los smartphones, las aplicaciones, el internet ilimitado en los teléfonos, e incluso los programas "obsoletos" como el messenger. Creo que no soy la única que tiene una relación de amor y odio con la tecnología; que cambiaría toda la "comodidad" de estar constantemente "comunicada" por la oportunidad de regresar a los noventas... los ochentas... los setentas... o cualquier otro momento en que nuestros amigos fueran gente con caras en lugar de monitores, y con manos en lugar de celulares.

En fin. Mi amor platónico de hoy son los buenos viejos tiempos. Las personas que se fueron quedando atrás habiéndolo querido o no. Las fotos, las caricaturas, la ropa, la convivencia. Todos aquellos a quienes jamás me perdonaré por nunca haber peleado con más fuerza por no perderlos. Aunque tal vez esa última lista se reduce a tan sólo una persona y muchos años.

9 de abril de 2012

¿De dónde saco tanta estupidez?

Yo no sé de dónde saco tanta ocurrencia loca y enferma, pero me impresiono yo solita. Por ejemplo hoy, en la iglesia, a plena misa de Pascua, me surgió una duda existencial interesante...

¿Cómo es que soy capaz de pensar tantas estupideces juntas en lugar de concentrarme en la misa?

Mientras las personas iban por la vida solemnemente adorando a su Dios y cosas así, estas eran las locuras que yo estaba pensando:

"Oh, la chica que le ayuda al padre está bonita... y oh! trae converse blancos! Hmm... ¿cómo se llama la gente que le ayuda al padre? Creo que acólitos... pero, ¿y si es mujer? ¿cómo se dice? ¿Acólita? No! Eso se oye horrible! Ok, a ver... ¡deja de pensar estupideces, carajo! Concéntrate en la misa... "

Pasaban uno o dos minutos de no entender qué rayos estaba diciendo el hombrecillo que hablaba,

"...la chava que está sentada adelante de mi parece estar bonita... bueno, al menos tiene muy buenas pompas, pero de seguro eso es obra de sus pantalones. Nunca he visto a nadie que se vea mal con unos pantalones como esos. Está bien arreglada... sus uñas están impecables... y es muy alta - ah, no. Es que trae tacones. Hmm... ¿la que está sentada a su derecha será su hermana o su mamá? Sea quien sea, pobrecita, está fea con ganas. Es como una versión en feo de *nombre de una conocida*. Uy, hablando de parecidos, la bonita es la viva imagen de mi prima *nombre* si le quitáramos los cachetes, y le pintáramos el cabello oscuro..."

Esto siguió por mucho tiempo en vueltas interminables alrededor de Gregor Mendel y sus teorías de genética, mientras yo trataba de averiguar qué habían heredado de su papá (presumiblemente un señor calvo a su derecha) y qué de su mamá (factor desconocido).

Luego hubo dudas existenciales, medio blasfemas, sobre la autenticidad de las creencias de toda esa gente bonita que llenaba la iglesia a la que me arrastraron mis padres hoy por la mañana:

"...¿Por qué a las Iglesias de este mundo les gusta tanto decir que hay "un sólo Dios", que las creencias de otros no son válidas, y por qué les gusta tanto mandar a medio planeta al infierno si no somos exactamente como ellos dicen que deberíamos ser? ¿No debería importar más la ética que lo bien que puedas repetir las palabras de su librito y juzgar a otros? ¿Que tal si un día yo decido inventar una religión donde el mayor pecado sea la estupidez y el código de conducta sea simplemente ser la mejor persona que puedas ser? Es más ¿Qué tal si un día alguna autoridad universal dice que el único pecado es la intolerancia y que todos ellos se van a ir al "infierno"? ¿De qué les van a servir entonces todas sus misas y los millones de veces que rezaron el credo?..."

Ah, y claro, siempre está el continuo "¿eso es un bebé llorando? Sí! Chócalas, niño. Tú sí que sabes de qué se tratan la misa y la iglesia."

(ya sé, ya sé... me voy a ir al infierno... Pero no se preocupen, siempre me ha gustado el calor).

Conclusión: Soy un desmadre, pero al menos espero hacerlos reír de vez en cuando.
Que tengan un bonito mes, y recuerden,

Viva La Vie Boheme

16 de marzo de 2012

Febrero loco.... y Marzo otro poco.

Bueno, chavos.... creo que esto más que ser un amor platónico o una duda existencial es una.... patoaventura. Varias patoaventuras, de hecho.
Mi falta de entradas para febrero se debe a que tuve el mes más loco de la existencia. Primero que nada, cancelaron una exposición en la que iba a estar porque no había suficientes artistas (para los que no lo sabían, el bendito blog de arte es este). Más adelante en febrero tuve la experiencia más bizarra (y una de las más bonitas) de mi vida. Y pues... la cosa es que estaba demasiado ocupada sonriendo como idiota como para escribir aquí.
Y ahora... marzo también está muy loco,  no lo negaré. Más que loco está muy pero muy ocupado, pero estoy preparándome para las vacaciones, así que no me puedo quejar. Pienso hacer muchas cosas locas en las dos semanas de vacaciones de abril, y eso es lo que les vengo a presumir hoy.

Pretendo:
1. Comenzar con mi locura de las mil grullas de papel.
2. Empezar un proyecto artístico sobre el cual bloggearé en el futuro.
3. Aprender a tocar la guitarra y la armónica.
4. Aprender a hablar Italiano a la perfección.
5. Pararme en la embajada Italiana. Resulta ser que me volví loca y decidí perseguir mis sueños, por lo que buscaré una beca para la universidad de artes de Florencia y me las ingeniaré para conseguir permiso para trabajar allá. Ya sé que estoy loca y que va a ser muy difícil, pero tiene que haber una manera, y si la hay, lo voy a lograr.

Y bueno, pues... eso es todo. Tendría cosas muy geniales que contarles, pero esto es un blog y no mi diario ni nada por el estilo, así que no lo haré. Sólo les diré que he estado pensando seriamente en cambiar el formato de Manzanas con Canela (para los que no lo habían notado, la descripción ahora dice "Nunca es demasiado tarde para aprender a ser feliz."), pero aún no he decidido nada. En cuanto tenga una idea más clara de cómo va a estar esta onda de la reestructuración, les escribiré una manzana explicando de qué se trata todo esto del nuevo año, nueva mentalidad y nuevas manzanas.

Que tengan una excelente semana y mes, chavos.

Viva La Vie Boheme.

17 de febrero de 2012

Si te matan por ser escritor...

Hola Chavos! Llevaba un buen rato sin poder escribir, pero hoy vengo a contarles algo muy extraño que me pasó hace como dos semanas.

Fui a una comida en casa de un productor, primo de mi primo, y su novia medio activista. Geniales, los dos. Y a esa comida también asistió Don Creído, un tío de mi primo que siempre me ha desesperado mucho. No es una mala persona, pero es ese típico ser insoportable que cree que lo sabe todo y absolutamente nadie puede saber más que él. Tampoco digo que no tenga sus razones. Es una persona muy culta. Pero... digamos que hay maneras de NO tratar a todas las demás personas como idiotas.
El caso de todo esto es que, por primera vez en nuestros múltiples encuentros a lo largo de los años logré aguantarle el paso a su plática presume-conocimientos. Llegó al punto en que me dijo que le encantaba que fuera tan culta, y me dio una tarjeta de contacto de su empresa. No se muy bien qué signifique eso, pero al menos es obvio que de alguna manera extraña ya me gané su respeto. Y ganarse el respeto de alguien que tiene una opinión tan alta de sí mismo es bastante interesante. Además cuando volteé la tarjeta de presentación, vi que tenía una caricatura al reverso. Era un rey antiguo preparándose para una cruzada, con un globo de texto que decía "No! No puedo recibir vendedores. Tengo que librar una batalla con el enemigo." El vendedor tenía un caja que decía "Metralletas S.A.".
Creo que se sobreentiende que la lección de ese día fue no subestimar a las personas con las que me encuentro a diario. Puede que Don Creído me saque canas violetas, pero si le doy una oportunidad quizá sí tenga cosas positivas que aportar a mi vida. Por ejemplo: nunca voy a estar de acuerdo con su visión de "las corporaciones son primero y sólo me interesan las soluciones que impliquen un beneficio económico/tecnológico", pero por lo pronto me fui de esa comida con dos recomendaciones de libros que suenan bastante buenos. Los leeré, a ver qué tal.

Y hablando de respeto, el otro día encontré una cita de Mario Vargas Llosa que decía:

"Si te matan porque eres escritor, esa es la máxima expresión de respeto, ¿sabes?"


Y yo creo que es cierto. Creo que las personas que más critican a "los de nuestra clase" son aquellos que más nos respetan, primero que nada, porque nos consideran realizados dentro de nuestra área. Si alguien te trata mal por ser artista, está reconociendo que lo eres. Eso es triste, pero tiene su lógica. Y suena como una mejor opción sentirse respetado que subestimado ante esa clase de personas. De cualquier manera, la cosa aquí es que yo tengo dudas existenciales para ustedes, mis pocos pero bellos lectores (pueden contestarlas en los comentarios).

HAGAN EL BENDITO FAVOR DE COMENTAR ALGO, PORQUE SI NO LO HACEN PARECE QUE HABLO SOLA, OK?!!! Gracias.

¿Ustedes conocen a alguien como Don Creído? ¿Qué opinan de las personas así? ¿Que les pareció la caricatura al reverso de su tarjeta? Y tú... sí, tú. ¿Qué eres? ¿Quiénes te respetan catalogándote como alguien que les desagrada por lo que es... por lo que ha logrado? y más importante ¿Estás consciente de que eres hermos@? Lo eres. Más te vale que nunca se te olvide.

Viva la Vie Boheme.

31 de enero de 2012

La Guía Fantabulosa Para Sobrevivir al Apocalipsis Zombie (parte 1)


Bueno, chavos, pues ya se va a a acabar el mes y yo todavía no publico la anunciada guía para sobrevivir al apocalipsis. Seré buena y dejaré de procrastinar y lo haré ahora. Redoble, por favor.

Les informo que esta guía es una guía para sobrevivir a un apocalipsis ZOMBIE, ¿ok? Me gustan los zombies…  por eso esta manzana va a ir en “amores platónicos”. ME ENCANTAN LOS ZOMBIES! Apréndanselo… les juro que les va a servir saber eso en el futuro.
Ahora: La primera parte de la guía. *Chan, chan-chan, CHAAAAN!*

GUÍA FANTABULOSA  PARA SOBREVIVIR AL  APOCALIPSIS ZOMBIE

1. Tener el contexto para entenderle a la GFPSAAP. Si tú no sabes de zombies ¿qué demonios estás esperando? Córrele a ver/jugar las siguientes películas/series/videojuegos, ASÍ COMO VAS!

a) Resident Evil (Todas las películas). La 2: “Resident Evil: Apocalypse” (*wink, wink*) es especialmente educativa…


b) Resident Evil (El videojuego). Sé que si eres gamer me vas a odiar por poner esto en el puesto # 2 y no en el # 1, pero la verdad es que yo supe del videojuego gracias a la película, así que me sentí obligada a mencionarla primero.


c) Soy Leyenda (y no sólo la película de Will Smith… TAMBIÉN LA ORIGINAL, POR FAVOR.... Y EL LIBRO!). Sólo no se vayan con la finta de que los zombies no pueden estar en el sol. Nada es tan fácil, amigos, nada.


d) The Walking Dead (serie de T.V.) TODA. Todos y cada uno de los episodios. Sin excepciones. Ámenla.


e) Escojan algunas de las películas en ésta lista y búsquenlas.
f) Escojan algunos de los libros de esta lista y léanlos.
g) Escojan algunos de los videojuegos de esta (otra) lista y juéguenlos.

Una vez que tengan el contexto. Esperen. A finales de Febrero saldrá la segunda parte de la Guía Para Sobrevivir al Apocalipsis Zombie.
Que tengan un bonito inicio de mes, chavos, y recuerden,

Viva La Vie Boheme.

30 de enero de 2012

Disculpe, Señor... ¿podría besarlo?

Chavos!! Excelentes noticias. He recuperado mi fe en la humanidad! ¿Quieren saber cómo? Pues verán...
(y si no quieren pues no sean nenas y en lugar de quejarse dejen de leer)

El domingo en la mañana yo iba feliz por la vida paseando por el Centro de Tequisquiapan, cuando de pronto vi a un señor que me hizo el día, la semana, el mes, el año, y chance hasta la vida.
Resulta ser que este señor iba caminando por el Centro con una bolsa de plástico llena de cochecitos de juguete. Se acercó a unos niños pobres que jugaban en la calle y les dijo*:
"A ver, chavos, qué les parece si jugamos? Escojan un carrito."
Los niños escogieron los juguetes con unas caras de emoción que partían el alma. Luego se sentó con ellos en el piso y les señaló diferentes recuadros de adoquín,
"La pista va a ser de aquí hasta acá," señaló con las manos, "y el primero que llegué hasta acá sin salirse de la pista se gana otro carrito."
Los niños empujaban los cochecitos con tanta emoción que estos salían volando bastante lejos de la "pista". Él les enseñó cómo empujar suavemente para poder controlar la dirección de  los carritos. Después de dos o tres intentos, el niño que había escogido el carrito rojo se ganó otro. En ese momento, el hombre se paró y se despidió, no sin antes regalarle otro cochecito a cada uno de los niños restantes.
Más tarde repitió la operación con varios grupos de niños pobres al rededor de la Plaza.

Puede que esto no sea la clase de acto heroico que sale en los periódicos, ni la clase de persona que entrevistan en las noticias, pero la verdad es que creo que ese señor es un héroe y una luz entre las masas. Y de no haber sido porque vi a su esposa y a su hija esperándolo cerca de ahí, les juro por mi nombre a todos ustedes que lo hubiera besado.

Señor, yo sé que estadísticamente es casi imposible que usted lea esto alguna vez, pero yo no creo en los imposibles, así que, si alguna vez lo hace, quiero decirle lo siguiente:
Gracias. Gracias porque hacía mucho tiempo que no me alegraba tanto de ver las acciones de un adulto (ni de cualquier persona de clase socioeconómica media a alta, en realidad). Gracias, porque me hace querer hacer cosas como la que usted hizo en la Plaza ese día. Gracias... porque ya había olvidado lo que se siente tener fe en las personas. De verdad, estoy inmensamente agradecida con usted.

2012: ¿año nuevo?

Hola, chavos. Pues bien, voy a abrir el año con una (o varias) dudas existenciales. Primero, ok, estamos en el 2012, pero ¿realmente es año nuevo? Digo, porque ¿qué tiene de nuevo? Todos los "años nuevos" son básicamente el mismo tedio interminable y confuso que el año anterior, salvo algunas raras excepciones.
Si acaso podríamos decir que lo "nuevo" de cada año lo hacemos nosotros mismos, pero ¿realmente lo hacemos alguna vez? ¿O sólo dejamos nuestra bella lista de propósitos en el cajón más bonito de nuestros escritorios para tirarla resignados el siguiente año? Los reto a que este año sea diferente. Los reto a que juntos hagamos que tenga sentido decir AÑO NUEVO. ¿Les parece si todos hacemos una lista de propósitos geniales, y LA CUMPLIMOS? Yo creo que es buena idea. Síganme los buenos, porque ahí les va el chiste de la entrada de hoy y las dudas existenciales que SÍ, sí espero que me contesten en los comentarios. Porque, pues, ya saben... es medio aburrido esto de hablar sola.

¿Ustedes tienen algún sueño que siempre se hayan quedado con ganas de cumplir? ¿Qué los detiene? Por favor cuéntenme de su sueño, o si no tienen un sueño como tal, comenten con su lista de propósitos de año nuevo! Les enseño la mía?

1. Terminar mi serie de cuadros de colores (5), una serie de locuras (hasta ahora sólo he pensado en 2) y un dibujo grande (y genial) a lápiz.
2. Adaptar un guión para un cortometraje a partir de una historia corta de ciencia ficción.
3. Meterme a clases de box (sin comentarios).
4. Encontrar tiempo para darle clases de dibujo a mi... digámosle mi "niño relativamente pequeño" favorito.
5. Hacer todo lo que hay en mi "lista del adiós".

COMENTEN, COMENTEN, COMENTEN!!
1.¿Cuáles son sus propósitos de año nuevo?
2.¿Cuál es su sueño?
3. Digan lo que quieran (también se aceptan insultos)

Viva La Vie Boheme.