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29 de junio de 2015

tener Amor en el miedo del otro

¿Qué hacemos con el miedo de no tener a quien queremos con el alma? Más allá de cualquier instinto malintencionado y posesivo, quisiéramos saber cuando un amor es más que sólo efímero. Podríamos creer que eso se siente, pero ¿cómo confiar en la intuición para decirnos algo cuando lo deseamos demasiado para ser objetivos?

¿Cómo sabes cuando eres de alguien? ¿Cómo sabes cuando alguien es tuyo? Alguno de los dos tendría que decirlo, pero... ¿Cómo trascender el pánico de decirle a alguien que te tiene; que no va a perderte? ¿Qué te hace arriesgarte a ser el primero en admitir que le apostarías todo a alguien de cuya reciprocidad no estás seguro?

Ni todos tenemos quince años ni todo en esta vida es un juego de poder. Tarde o temprano nos damos cuenta de eso. En realidad no gana el que quiere menos. Eso sería como ganar un vacío, y ¿quién demonios gastaría tiempo y energía en envolver aire para regalo? Nunca pierde el que se enamora, pero igual es aterrador salir ganando en esa clase de encuentro. Porque siempre va a haber dolor en la plenitud de poder amar aunque no te amen de regreso. Ya lo decía Chavela Vargas: "el que no sabe de amores, llorona, no sabe lo que es martirio". Y sí, el martirio es honorable, pero el instinto siempre va a tratar de alejarnos del dolor. Entonces ¿qué nos hace ignorar el instinto de supervivencia; de cuidar la propia integridad; de callar e intentar ignorar el amor que nos crece como una enredadera por dentro? ¿Cuánto ha de crecer ese parásito invasor para escapársenos de los cerrojos que tenemos en la boca, los ojos, las manos...? Para arriesgarnos a dar un salto de fe, así: sin paracaídas ni salvavidas ni vergüenza ni reserva alguna. ¿Qué es este amor que nos empuja a poner nuestra vida en sus manos y confiar en que van a cuidarla? ¿Cómo confiar en que alguien va a ser tuyo para siempre sólo porque tú no puedes evitar ser suyo? Suyo — nunca como propiedad, sino como otro engrane funcional en la misma máquina. Miembro perpetuo de su equipo. Protector eterno de su alma.

Tenemos miedo de doler. Nos paraliza la idea de reconocernos falibles, fallidos y tendientes a fallar. Nos escudamos en la intrascendencia del encuentro para ahorrarnos el dolor de darle a alguien partes de nosotros sin que las cuide ni las aprecie. La ironía de nuestra existencia está en cómo pretendemos proteger las partes trascendentes de nuestro ser escondiéndolas del mundo. Para evitar dañar nuestra individualidad nos convertimos en un molde triste y carente de complejidad que no tiene nada de nuevo ni de apasionante. Todo nuestro potencial para la vida y el amor se pudre en una vitrina porque tenemos miedo de rasparnos las rodillas aprendiendo a caminar. Creemos que ponernos una máscara de indiferencia, frialdad, desapego y superficialidad nos hace ser más fuertes que los gentiles y los suaves.

Pero se necesita más valor para atrevernos a ser vulnerables que para aparentar dureza ante el mundo. Se necesita más fuerza para abrir el ‘corazón coraza’ y dejar la armadura caer; el impulso de crecimiento actuando como una inyección de adrenalina. La inevitabilidad del contacto humano enseñándonos a creer que podemos ser más.



Como sociedad, tendemos a minimizar la fuerza que hay detrás de la dulzura. Ridiculizamos la ternura y —con una lógica torcida— etiquetamos como inferiores aquellas conductas amorosas más bien asociadas con la feminidad. Pero ¿no es más hombre (en cuanto humano) aquel que puede admitir que encuentra trascendencia en la entrega? ¿No hay algo de inquebrantable en admitir que necesitamos del otro, y que le ofrecemos nuestro apoyo a pesar de que no somos (y nunca vamos a ser) infalibles? ¿No es más débil quien se vuelve personaje pequeño y unidimensional, encerrándose en la descripción del puesto, incapaz de crecer o soñar? ¿No es mejor buscar un balance entre altas y bajas que estacionarnos en una narrativa plana, linear, predecible y francamente cobarde?

Quiero ver cómo el amor humano desintegra nuestros paradigmas tontos con la risa histérica y cruel de un niño que tiene una lupa en la mano y persigue a una hormiga. Quiero estar ahí cuando el dolor y la plenitud encontrados nos enseñen poco a poco a reírnos en la cara de una sociedad postmoderna. Esa pobre cínica, diciendo siempre que nada de lo que hagamos va a ser importante a menos que se le pueda asignar un valor monetario. Esa criatura ciega, utilitarista y (por ahora) sobrevaluada, que contempla apanicada su propia extinción. Quiero vernos quemar las máscaras y encontrar una fuerza real en la vulnerabilidad, la honestidad, la unión, el compromiso…

Quiero estar presente cuando se caiga nuestro mal teatro de muñecos invencibles. Cuando empecemos a vivir como humanos reales: expuestos, multifacéticos, complejos. Cuando dejemos de lado las narrativas individualistas y vacías; cuando empecemos a preocuparnos por el otro, por la colectividad. Por la cultura y la pasión y la trascendencia.

Despierta. No tenemos tiempo de vivir a medias. Quítate la pretensión. Despójate de ella como una piel antigua, demasiado chica para contener tu humanidad y tu fe.

Ven conmigo a bailar en la lluvia mientras aún recordamos cómo sentirla.

3 de septiembre de 2014

¿Qué cuenta como sano?

¡Hola, personitas!

Hace casi un año que no publico nada en este blog. He intentado escribir algunas cosas. Quise hablar de la influencia de los medios en las personas y viceversa, de feminismo, de comida, de arte, de películas, de educación... pero en medo de todo eso también quería escribir esto. Les tengo una duda existencial:



¿Quién decide lo que es sano en nuestras relaciones?

En mi última manzana defendí a morir que no había que querer ser necesitados. Que lo mejor era tratar siempre de ser personas lo más completas posible porque el amor no se da entre medias naranjas sino entre frutas completas. Hoy vengo a decir que todo eso está muy bien, pero no hay que echarle demasiada crema a nuestros tacos.

En la universidad llevo una materia llamada teoría de la empresa. Al principio me enojaba mucho cuando el profesor decía cosas que sonaban muy bonitas en papel, pero no eran aplicables a la realidad. Apenas hoy capté que por algo el nombre de la clase es TEORÍA. No siempre podemos esperar que lo que suena bien en papel funcione en el mundo real.



¿Cómo se aplica eso a las relaciones que tenemos?

Este año descubrí (por las malas) que no es nada grato vivir haciendo un esfuerzo descomunal por no necesitar a quienes quieres. Una cosa es no desear que la felicidad ajena dependa de ti, pero rechazar la idea con tal fervor que termines alejando a la gente y condicionando el cariño que se te tiene tampoco es agradable. Una cosa es saber que tu felicidad depende sólo de ti, y otra es vivir tratando todo el tiempo de demostrarlo. La estabilidad emocional es hermosa, pero en nuestras relaciones no es lo único que existe. Hay que tomar en cuenta la complicidad, la confianza, el romanticismo. El hecho de que un "te necesito" rara vez es literal, y que lo mismo sucede con un "eres mío/mía". Se trata de cuidar nuestras actitudes, no de vivir aterrados de decir las cosas que nos brotan del alma (porque son bonitas mientras no lleven malicia).


"Porque las mejores historias de amor no se escribieron desde la basal. Porque los grandes poetas jamás dijeron “creo que no me molesta tanto compartir mi tiempo contigo”. Porque Joaquín Sabina no escribió “y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres” pensando en lo importante que era recordar que su felicidad no dependía de otra persona.
Pues no, no lo hace. Y tampoco está bien querer que alguien te necesite para estar bien, pero vivir con miedo a decir algo apasionado que pueda sonar demasiado fuerte es una tontería. Lo que yo quiero escribir es arte, no un libro de autoayuda. Y no somos básculas para vivir hallando el equilibrio entre interés e indiferencia. Somos carne, y la carne se quema cuando la pones al fuego."





No sé, sólo necesitaba decir que (aunque es importante evitar promover o aspirar a la codependencia) a veces hace falta recordar no tomarnos tan en serio. Tengan una bonita semana, comenten por favor, y espero estarlos saludando de nuevo pronto.

M. De Pavía

13 de octubre de 2013

¿Qué estamos haciendo mal?

¡Hola, guapuras!
Hace un buen rato que no escribo. Tengo algunas cosas guardadas como borrador, pero aún no les veo cara de estar listas para publicarse. Paciencia.
Hoy sólo vengo a compartir con ustedes dos cosas: una duda existencial y el secreto de cuál es el lugar del que proviene la inspiración para mis manzanas más agresivas contra la educación ajena. Pues bien, este horrible lugar – donde el anonimato permite que, sin sospecharlo, cualquier persona inocente pueda volverse testigo de las más nefastas formas de pensar en este mundo – es el baño de niñas de mi escuela.

Resulta ser que la última joya de sabiduría juvenil que escuché en ese lugar fue esta:
"No, wey, te tienes que aplicar para que no quiera cortar contigo porque te necesita para estar bien."
A ver...
¡¿Soy la única que cree que ese comentario raya en las inclinaciones criminales?!
Digo, corríjanme si estoy mal, pero según yo:
  1. Nadie debería NECESITAR a otra persona para estar bien. Eso de las "medias naranjas" está horrible. Nadie puede ir por la vida siendo media persona e intentar hacer a alguien más responsable de su felicidad. Todos debemos ser frutas completas, o al menos lo más completas que podamos. El amor no es algo que pase entre medias naranjas; eso es codependencia. El amor se da entre naranjas completas. Y, a veces, entre una naranja y una pera.
  2. Querer ser indispensable para la felicidad de alguien no sólo habla de inseguridad, sino de malicia. Cuando quieres a alguien quieres el bienestar de esa persona. Cuando de verdad te importa alguien, lo último que quieres es condicionar su plenitud a tu presencia. No querer que alguien esté bien sin ti es como querer tirar un plato al piso para que se rompa sólo porque no puedes quedártelo. Oh... eso explica muchas cosas.
No, ya en serio, mi duda existencial es ésta: ¿Qué está pasando con la educación emocional en... esta comunidad? ¿País? ¿Cultura? ¿Hemisferio? ¿Planeta?
Para empezar, no sé qué alcance darle a esa manera de pensar. Porque la he visto en muchos lugares, pero no sé si viene de la familia, de las escuelas, del algún círculo social específico, de México, Latinoamérica, Norteamérica, la cultura occidental, o si todo el planeta Tierra está tan mal. 
Voy a exhimir de culpa a la religión, sólo por esta vez, porque la mayor parte de los mexicanos profesan algún derivado del cristianismo, y las pocas veces que me he dignado a hacer caso en misa, todo parece girar en torno al amor al prójimo y no a la expropiación del prójimo.



Quiero creer que viene, en parte, de los medios (esta teoría pronto será un post y esto será un enlace, lo juro), que son prácticamente omnipresentes en este siglo, y de la falta de interés que las autoridades morales parecen tener en intervenir. Tenemos niños que son bombardeados 24/7 con imágenes, audio e ideas que no necesariamente se parecen a la realidad y que no estaban pensados para ellos. Una compañía hace un comercial donde representa una emoción como parte de su producto; convierte el amor en propiedad para aumentar sus ventas, y confía en que su público tiene la capacidad de distinguir el mundo real de la imagen que se les vende. El problema es que no sólo los adultos están viendo los comerciales, ni las películas, ni los espectaculares, ni las canciones, ni los videos, ni las revistas (Dios, las revistas! Les recomiendo mucho Cosmocking, la sección de The Pervocracy que les mostrará todas las razones por las que odio cierto tipo de revistas). El problema es que, a veces, ni siquiera los adultos tienen bien marcada esa división en sus cabezas. El problema es que esta manera de pensar no es sólo de los niños, adolescentes o jóvenes. Conozco muchísimos adultos que viven tratando a sus seres queridos como propiedad. Y eso me da tristeza. Porque después de tantos siglos de humanidad ya deberíamos saber hacer algo mejor con nuestros sentimientos. El problema es que nuestra sociedad tiende a romantizar el hecho de tratar a las personas como objetos. Es el mismo problema que hace que muchas personas se sientan especiales cuando le provocan celos a alguien. Las personas no son propiedad, y mientras insistamos en tratarlas como tal y creer que eso está bien algo estará muy, muy mal con nuestra manera de hacer las cosas.




Así que ahora... ¿qué procede? ¿Cómo le enseñamos a las futuras generaciones que el amor no se trata de ser dueños de una vida ajena sino de compartirla? ¿Cómo nos educamos a nosotros mismos para enseñarles eso con el ejemplo en vez de sólo decírselos? Porque las palabras no sirven por sí solas. Se necesita congruencia al enseñar. Pero entonces ¿Cómo logramos que se entienda que querer a alguien se trata de ser complementarios y NO dependientes? ¿Cómo le quitamos el tono deseable al "te necesito"?

Tal vez sería un buen comienzo considerar que, sin importar cuántas películas nos digan lo contrario, es mucho más agradable que una persona DECIDA tenerte en su vida que estar en esa vida porque la otra persona es incapaz de decidir excluirte. Si ser necesarios nos hace responsables de una felicidad ajena que (por poderosos que nos creamos) no controlamos, ¿no sería mejor siempre ser opcionalmente bienvenidos?

Comenten, gente. Por aquí o por otro medio, pero comenten. El chiste de este blog es que haya diálogo, no monólogos. Así que digan algo, porfis.

29 de julio de 2013

Niños

Hola guapuritas(:
El día de hoy les traigo una mezcla entre amor platónico y duda existencial: los niños.


Los niños son todo un tema. Son una maravilla, pero también son todo un mundo aparte que no todos entienden. Se necesita mucha paciencia y un poco (o mucho) de locura para entender a los niños pequeños, y eso a veces me hace preguntarme por qué la gente tiene hijos. Tengo una teoría: creo que gran parte de los padres en este mundo tienen a sus hijos sólo porque sienten que es una parte obligada de la vida o un generador de felicidad, sin antes preguntarse para qué los quieren.

Existe una tendencia en nuestro "bello" siglo XXI. Los padres ("baby boomers" o "generación X") de las nuevas generaciones ("millenials" o "generación Y" y la presente "generación Z") fueron educados para obedecer ciegamente a sus padres y hasta cierto punto tenerles miedo. Ahora (algunos) educan hijos para pensar, cuestionarse las cosas y tomar sus propias decisiones. Esto es hermoso para los hijos, pero deja a los padres en un limbo frustrante porque sus hijos no los tratan como ellos creen que deberían ser tratados.

La gente cree que tiene hijos por miles de razones, desde "devolverle algo al mundo" hasta "la emoción de crear una persona", pero en realidad muchos los tienen porque quieren un reflejo lindo y perfecto de ellos mismos. Y entonces ves niños que en vez de jugar toman millones de clases. Aprenden tres o más idiomas al mismo tiempo desde el kinder, van al futbol, al karate, al kumón, tocan un instrumento, y si te descuidas tienes niños de 8 años leyendo a Nietzche (ok, ok, eso último sólo soy yo exagerando...).


Pero ya, en serio, los niños cada vez juegan menos. Y ya sé que la rara soy yo, pero detesto ver gente que se preocupa por los errores de sus hijos sólo porque los hacen ver más a ellos. Gente que vive pensando que las personas van a juzgarla por educar mal a sus hijos en vez de preocuparse por hacerlo en lugar de aparentarlo. Mamás que no dejan a sus hijos comer dulces o jugar en el piso por que "se ensucian" o "se ponen hiperactivos" (o sea, básicamente porque les da flojera ser mamás). Pero, señores, ¡los niños necesitan jugar, crecer, dudar y equivocarse para aprender!

Si yo algún día tuviera hijos (lo cual no creo), sería la clase de madre loca que pinta murales por toda la casa con sus niños. Que los mide cada que se acuerda y va pintando líneas con fechas en el marco de la puerta de la cocina. Y en lugar de pisos de madera cara tendría el linoleo más feo para que aguantara las manchas de pintura. Y quitaría los muebles de la sala de vez en cuando para patinar en ella. Y rodaría en el pasto con ellos hasta dejar la ropa verde, sucia, y el corazón rojo, limpio. Sería la clase de loca que le pone colorante verde al desayuno después de haberles leído "green eggs and ham", y que los felicita por ser curiosos en vez de enojarse cuando le hacen preguntas que no sabe responder. Les enseñaría de tolerancia, porque creo firmemente que los niños sólo son pequeños, no tontos, y pueden entender a los demás. Aprenderían desde muy pequeños que existen maneras muy diferentes de vivir la vida, y que intento enseñarles la que creo mejor, pero cuando ellos crezcan tendrán que elegir la suya y yo que respetarla. Y si hablamos de religión, mis hijos escucharían la misma cantidad de historias de dioses católicos que de dioses griegos o celtas, y creerían en todos o en ninguno, siempre que supieran que nunca estarían solos.


Y bueno... creo que esas son justamente las razones por las que debería ser ilegal que la gente como yo tenga hijos. Porque, aceptémoslo, serían felices, pero no tendrían nada que ver con las personas normales de la sociedad. Creo que por eso Cortázar decía que los cronopios rara vez tenemos hijos, y que cuando lo hacemos los hijos nos odian. 

¡Buenas salenas cronopio cronopio, el más bueno y más crecido y más arrebolado, el más prólijo y más respetuoso y más aplicado de los hijos!

Carajo. Los cronopios definitivamente no debemos tener hijos nunca.

10 de marzo de 2013

¿Es en serio?

Hola a todos (¿todos?). Vengo a contarles sobre una duda existencial que tengo desde hace mucho tiempo, pero que twitter me acaba de recordar. Eternamente estoy viendo en mi timeline a niñas de 13 años o menos que se dicen zorras, putas y perras entre sí. Peor aún, niñas de esas edades que dicen querer ir a matar a la Z/P/P que le coquetea/tira la onda a su novio/crush/comosellame. Por supuesto que sus frases son exageraciones, pero la realidad detrás de ellas es preocupante. Y yo me pregunto ¿por qué, Señor? ¡¿por qué?!

Mi teoría es que es un problema de educación. En primer lugar, no creo que tengan la más mínima idea de cuán pesada es la connotación de esas palabras. Por supuesto que han escuchado el significado y no necesariamente las usan fuera de contexto. El problema es que las usan fuera de proporción. Saben perfectamente lo que están diciendo, pero en su mente aún no hay referencias suficientemente fuertes para entender la gravedad de sus implicaciones.

También, me llama la atención que sus agresiones sean hacia la otra niña en lugar del chavito que tienen en mente. Siento que eso es tanto el precursor como el resultado de la cultura con la que nuestra sociedad juzga las infidelidades. Me molesta que se piense en las mujeres como "rompehogares" mientras que a los hombres se les imagina como criaturas primitivas, presas de su instinto, que no pueden contenerse una vez que la tentación se presentó ante ellos. ¡Por favor, personas! La sociedad que enseña a sus mujeres a creer que deben "proteger" a sus hombres de otras mujeres me da un poco de asco. No sé qué piensen ellos, pero esa actitud me parece un insulto a su inteligencia y a su capacidad de decidir con quién quieren o no quieren estar.

Como no quise poner en evidencia los tweets de mis conocidas, hice una pequeña búsqueda y encontré ejemplos como este:


¡¿Qué onda con esa palabra?! "Robanovios". ¿Qué, ahora resulta que los novios son objetos inanimados que se pueden robar sin que ejerzan acción alguna mientras esperan a que las mujeres tomen sus decisiones por ellos? Gente, ¡díganme que no todos están educando a sus hijas para creer eso!

Ahora bien, no es que las juzgue; para nada. En algún momento de mi vida caí en la misma categoría que ellas. Sé de primera mano que es más fácil insultar a alguien cuanto menos entiendas de lo dañinas que pueden ser las palabras. Por eso creo que tal vez todos deberíamos tomarnos el tiempo para pensar: si todos (o la mayoría) hemos sido parte de este ciclo, y entendemos por qué se dan esa clase de comentarios,   ¿por qué no hacemos nada al respecto?

Creo que deberíamos preocuparnos menos por repetirles a los niños que las groserías son malas y dedicarle un poco más de tiempo a hacerlos entender por qué lo son. Dejar de enseñar a la gente a sabotear sus relaciones "protegiéndolas" y comenzar a hablarles de confianza. El mundo sería un lugar mejor si todos creciéramos entendiendo que, aunque no debemos confiar en todas las personas, decidir estar en una relación o querer a alguien implica confiar en ellos, y que el momento en el que te das cuenta de que no confías en alguien debería ser el momento en el que te das cuenta de que tienes un problema en tu relación con ESA PERSONA, no con una tercera en discordia que nada tiene que ver.

Como mínimo pienso que si nuestra educación se alejara del "NO" y se hiciera amiga del "¿Por qué?" y el "¿Por qué no?", todos pasaríamos menos tragos amargos en el proceso de aprender que, para ser felices, necesitamos desaprender gran parte de lo que creíamos saber cuando confundíamos querer con amar y el mundo era hermoso en blanco y negro.

***
Cualquier opinión es buena: ¡comenten, personitas!




9 de abril de 2012

¿De dónde saco tanta estupidez?

Yo no sé de dónde saco tanta ocurrencia loca y enferma, pero me impresiono yo solita. Por ejemplo hoy, en la iglesia, a plena misa de Pascua, me surgió una duda existencial interesante...

¿Cómo es que soy capaz de pensar tantas estupideces juntas en lugar de concentrarme en la misa?

Mientras las personas iban por la vida solemnemente adorando a su Dios y cosas así, estas eran las locuras que yo estaba pensando:

"Oh, la chica que le ayuda al padre está bonita... y oh! trae converse blancos! Hmm... ¿cómo se llama la gente que le ayuda al padre? Creo que acólitos... pero, ¿y si es mujer? ¿cómo se dice? ¿Acólita? No! Eso se oye horrible! Ok, a ver... ¡deja de pensar estupideces, carajo! Concéntrate en la misa... "

Pasaban uno o dos minutos de no entender qué rayos estaba diciendo el hombrecillo que hablaba,

"...la chava que está sentada adelante de mi parece estar bonita... bueno, al menos tiene muy buenas pompas, pero de seguro eso es obra de sus pantalones. Nunca he visto a nadie que se vea mal con unos pantalones como esos. Está bien arreglada... sus uñas están impecables... y es muy alta - ah, no. Es que trae tacones. Hmm... ¿la que está sentada a su derecha será su hermana o su mamá? Sea quien sea, pobrecita, está fea con ganas. Es como una versión en feo de *nombre de una conocida*. Uy, hablando de parecidos, la bonita es la viva imagen de mi prima *nombre* si le quitáramos los cachetes, y le pintáramos el cabello oscuro..."

Esto siguió por mucho tiempo en vueltas interminables alrededor de Gregor Mendel y sus teorías de genética, mientras yo trataba de averiguar qué habían heredado de su papá (presumiblemente un señor calvo a su derecha) y qué de su mamá (factor desconocido).

Luego hubo dudas existenciales, medio blasfemas, sobre la autenticidad de las creencias de toda esa gente bonita que llenaba la iglesia a la que me arrastraron mis padres hoy por la mañana:

"...¿Por qué a las Iglesias de este mundo les gusta tanto decir que hay "un sólo Dios", que las creencias de otros no son válidas, y por qué les gusta tanto mandar a medio planeta al infierno si no somos exactamente como ellos dicen que deberíamos ser? ¿No debería importar más la ética que lo bien que puedas repetir las palabras de su librito y juzgar a otros? ¿Que tal si un día yo decido inventar una religión donde el mayor pecado sea la estupidez y el código de conducta sea simplemente ser la mejor persona que puedas ser? Es más ¿Qué tal si un día alguna autoridad universal dice que el único pecado es la intolerancia y que todos ellos se van a ir al "infierno"? ¿De qué les van a servir entonces todas sus misas y los millones de veces que rezaron el credo?..."

Ah, y claro, siempre está el continuo "¿eso es un bebé llorando? Sí! Chócalas, niño. Tú sí que sabes de qué se tratan la misa y la iglesia."

(ya sé, ya sé... me voy a ir al infierno... Pero no se preocupen, siempre me ha gustado el calor).

Conclusión: Soy un desmadre, pero al menos espero hacerlos reír de vez en cuando.
Que tengan un bonito mes, y recuerden,

Viva La Vie Boheme

17 de febrero de 2012

Si te matan por ser escritor...

Hola Chavos! Llevaba un buen rato sin poder escribir, pero hoy vengo a contarles algo muy extraño que me pasó hace como dos semanas.

Fui a una comida en casa de un productor, primo de mi primo, y su novia medio activista. Geniales, los dos. Y a esa comida también asistió Don Creído, un tío de mi primo que siempre me ha desesperado mucho. No es una mala persona, pero es ese típico ser insoportable que cree que lo sabe todo y absolutamente nadie puede saber más que él. Tampoco digo que no tenga sus razones. Es una persona muy culta. Pero... digamos que hay maneras de NO tratar a todas las demás personas como idiotas.
El caso de todo esto es que, por primera vez en nuestros múltiples encuentros a lo largo de los años logré aguantarle el paso a su plática presume-conocimientos. Llegó al punto en que me dijo que le encantaba que fuera tan culta, y me dio una tarjeta de contacto de su empresa. No se muy bien qué signifique eso, pero al menos es obvio que de alguna manera extraña ya me gané su respeto. Y ganarse el respeto de alguien que tiene una opinión tan alta de sí mismo es bastante interesante. Además cuando volteé la tarjeta de presentación, vi que tenía una caricatura al reverso. Era un rey antiguo preparándose para una cruzada, con un globo de texto que decía "No! No puedo recibir vendedores. Tengo que librar una batalla con el enemigo." El vendedor tenía un caja que decía "Metralletas S.A.".
Creo que se sobreentiende que la lección de ese día fue no subestimar a las personas con las que me encuentro a diario. Puede que Don Creído me saque canas violetas, pero si le doy una oportunidad quizá sí tenga cosas positivas que aportar a mi vida. Por ejemplo: nunca voy a estar de acuerdo con su visión de "las corporaciones son primero y sólo me interesan las soluciones que impliquen un beneficio económico/tecnológico", pero por lo pronto me fui de esa comida con dos recomendaciones de libros que suenan bastante buenos. Los leeré, a ver qué tal.

Y hablando de respeto, el otro día encontré una cita de Mario Vargas Llosa que decía:

"Si te matan porque eres escritor, esa es la máxima expresión de respeto, ¿sabes?"


Y yo creo que es cierto. Creo que las personas que más critican a "los de nuestra clase" son aquellos que más nos respetan, primero que nada, porque nos consideran realizados dentro de nuestra área. Si alguien te trata mal por ser artista, está reconociendo que lo eres. Eso es triste, pero tiene su lógica. Y suena como una mejor opción sentirse respetado que subestimado ante esa clase de personas. De cualquier manera, la cosa aquí es que yo tengo dudas existenciales para ustedes, mis pocos pero bellos lectores (pueden contestarlas en los comentarios).

HAGAN EL BENDITO FAVOR DE COMENTAR ALGO, PORQUE SI NO LO HACEN PARECE QUE HABLO SOLA, OK?!!! Gracias.

¿Ustedes conocen a alguien como Don Creído? ¿Qué opinan de las personas así? ¿Que les pareció la caricatura al reverso de su tarjeta? Y tú... sí, tú. ¿Qué eres? ¿Quiénes te respetan catalogándote como alguien que les desagrada por lo que es... por lo que ha logrado? y más importante ¿Estás consciente de que eres hermos@? Lo eres. Más te vale que nunca se te olvide.

Viva la Vie Boheme.

30 de enero de 2012

2012: ¿año nuevo?

Hola, chavos. Pues bien, voy a abrir el año con una (o varias) dudas existenciales. Primero, ok, estamos en el 2012, pero ¿realmente es año nuevo? Digo, porque ¿qué tiene de nuevo? Todos los "años nuevos" son básicamente el mismo tedio interminable y confuso que el año anterior, salvo algunas raras excepciones.
Si acaso podríamos decir que lo "nuevo" de cada año lo hacemos nosotros mismos, pero ¿realmente lo hacemos alguna vez? ¿O sólo dejamos nuestra bella lista de propósitos en el cajón más bonito de nuestros escritorios para tirarla resignados el siguiente año? Los reto a que este año sea diferente. Los reto a que juntos hagamos que tenga sentido decir AÑO NUEVO. ¿Les parece si todos hacemos una lista de propósitos geniales, y LA CUMPLIMOS? Yo creo que es buena idea. Síganme los buenos, porque ahí les va el chiste de la entrada de hoy y las dudas existenciales que SÍ, sí espero que me contesten en los comentarios. Porque, pues, ya saben... es medio aburrido esto de hablar sola.

¿Ustedes tienen algún sueño que siempre se hayan quedado con ganas de cumplir? ¿Qué los detiene? Por favor cuéntenme de su sueño, o si no tienen un sueño como tal, comenten con su lista de propósitos de año nuevo! Les enseño la mía?

1. Terminar mi serie de cuadros de colores (5), una serie de locuras (hasta ahora sólo he pensado en 2) y un dibujo grande (y genial) a lápiz.
2. Adaptar un guión para un cortometraje a partir de una historia corta de ciencia ficción.
3. Meterme a clases de box (sin comentarios).
4. Encontrar tiempo para darle clases de dibujo a mi... digámosle mi "niño relativamente pequeño" favorito.
5. Hacer todo lo que hay en mi "lista del adiós".

COMENTEN, COMENTEN, COMENTEN!!
1.¿Cuáles son sus propósitos de año nuevo?
2.¿Cuál es su sueño?
3. Digan lo que quieran (también se aceptan insultos)

Viva La Vie Boheme.

22 de noviembre de 2011

¿Por qué a la gente se le olvida ser feliz?


"Creo que hay cosas serias pero no creo demasiado en las personas serias (sobre todo en quienes fruncen el ceño como signo de autoridad respetable)." - Fernando Savater.

Bueno chavos. Hoy les tengo una duda existencial. ¿Por qué la gente se amarga la vida? o más bien ¿Qué tiene la vida que le hace a las personas tan difícil ser felices? ¿Qué será aquello que obliga a ciertas personas a comportarse como si su principal deseo en esta vida fuera no reír jamás?

El miércoles pasado (llámese 16 de Noviembre) mi maestra favorita tuvo una junta en el horario de nuestra clase. Para no hacerles el cuento largo, digamos que tuve un pequeño problema con la "maestra" suplente que se quedó a cargo de cuidar a mi grupo. Llegó en un plan bastante prepotente, con cierto abuso de autoridad, y yo diría que hasta grosero. Tras más o menos media hora de gritarnos, hablarnos despectivamente, retarnos, etc., en algún punto me tronó los dedos, y cuando pedí excusarme a la oficina porque "estaría más cómoda en un lugar donde no me faltaran al respeto" inventó una historia donde ponía palabras en mi boca que yo jamás había dicho. Ahí fue cuando tuve que dejar de lado mi intento (fallido) de tolerancia. Me levanté, me
dispuse a salirme, y cuando me gritó que quién me había dado permiso de salirme, le respondí que nadie, que estaba en todo su derecho de amonestarme, que estaba bien, pero que no iba a permanecer en un lugar donde no sólo me faltaban al respeto, sino que me levantaban falsos para encubrir la falta de respeto. Que con permiso. (Ahora que lo pienso, quizá esa última frase no fue muy sabia).
Me dijo "Pues yo creo que tú tienes muy mal carácter".
Sonreí. "Gracias. Que tenga bonito día." Me salí.

Para aquellos de ustedes (pocos) que aún no se hayan enterado, la suplente tenía razón: tengo un muy, pero MUY mal carácter. Tranquilos, el mal carácter es como el alcoholismo: no se quita, pero bien se puede controlar. Fue precisamente por eso que elegí salirme, aunque fuera amonestada, antes que quedarme ahí bajo riesgo de no lograr controlarme y gritarle todo lo que estaba pensando de ella. Quizá mi retirada no fue tan respetuosa como yo quería que fuera, pero cuando a alguien como yo ya le están temblando las manos de rabia y la boca le sabe a metal, lograr irse sin hacer algo realmente estúpido es un gran logro. Me sentí orgullosa de mí misma.
(Ya sé que es algo muy enfermo de lo cual sentirme orgullosa, pero volviendo a mi frase de siempre: "si estás leyendo esto, a no ser que seas un lector de blogs empedernido (hola!), significa que ya me conoces y me quieres de todas maneras".)

Pero BUEEENO... esto no se trata de mis problemas severos de autocontrol de hace una semana, esto se trata de mi duda existencial de HOY. Así que ahí va:
Hoy, ya habiendo pasado casi una semana desde mi, ahem... berrinche, comencé a preguntarme ¿qué razón habría tenido esa mujer para comportarse de la manera en que lo hizo? Porque, digo, si mis compañeros me recibieron con una ovación de pie en la siguiente clase, eso TIENE que significar que la conducta amarga de la señora fue más que un producto de mi imaginación. Así que pensé... ¿por qué habrá personas en el mundo que actúan como ella? Con lo fácil que es sonreír y ser amable ¿De dónde sacarán el hábito de recibir a las personas con gritos en lugar de un "buenos días"? Aún no estoy segura de cuál sea la respuesta, pero tengo algunas teorías.

Le pregunté a mi amigo Alex, (mi amigo ingeniero Aeroespacial... ámenlo mucho, personitas) qué pensaba [aclaro que él estuvo ahí], y me respondió así:


Pues bien. Estoy de acuerdo en que las personas así deben de sentirse bastante impotentes, pero por mucho que me gustaría decidir que la gente no es feliz por tonta, creo que debería tratar de por lo menos inventar otra razón.

Creo que, además de sentirse impotente, esa mujer probablemente se sentía muy pero muy sola. Creo que las personas que – como dice Savater – “fruncen el ceño como signo de autoridad respetable”, en realidad sólo tienen mucho miedo de sentir que no tienen el control. Tristemente, creo que eso es exactamente lo que sienten, y van por la vida en la frustración total de no controlar nada. Debe ser el miedo. Es la única explicación que encuentro.

Creo que las personas que viven con miedo a perder el control son prisioneras por su propia mano. La más grande libertad que se puede tener en la vida es renunciar al control y decidir aceptar las circunstancias que se vayan presentando. Así es como se aprende a dejar de pensar en el posible resfriado de mañana y simplemente dedicarse a bailar en la lluvia y sentirse vivo.

Me da tristeza pensar en la posibilidad de una vida que transcurra por completo sin haber sido feliz. De verdad espero que Rebeca Nosésuapellido algún día decida renunciar a sus intentos por controlar la vida y se dedique a vivirla. Espero que algún día descubra que la vida es bella, aún si nada sale como nosotros quisiéramos. Que hay motivos de sobra para sonreír. Que los audífonos son buenos porque dejan a la gente escuchar música, que es hermosa. Que las interrupciones a la rutina son de las mejores cosas que jamás nos pasan. Que respirar por sí sólo ya es algo.

Y, más que nada, de verdad espero que algún día, una mujer aterrada llamada Rebeca comprenda que el mundo es hogar de una chica que optó por sonreír ante sus gritos y desafió su sentido de orden. Una chica que la hizo enojar, pero que no es una amenaza. Una chica que, por sobre todo lo que pueda pensar de ella, le desea lo mejor.


Esto es todo chavos... perdón por hacer un post tan largo esta vez... he perdido práctica con el sagrado arte de resumirme. Que tengan bonita semana,

Viva La Vie Boheme

13 de agosto de 2011

¿Qué Pun Con Los Viejitos?

Ayer fui a casa de mi abuela y me encontré a dos de sus vecinas, que la estaban visitando. Después de estar un rato en la dinámica aburrida y típica de una conversación de ancianas, se me ocurrió preguntarme ¿Qué onda con los viejitos? Estas fueron las conclusiones a las que llegué:

1. Los viejitos creen que siempre tienen la razón, y siempre todos somos unos tontos en comparación con ellos. Siempre. Sin excusa ni pretexto. Están bien y nosotros mal. 

2. No todos los viejitos envejecen igual... unos se ven tiernos y adorables.. mientras que otros parecen payasos pero sin la gracia.

3. Los viejitos tienen un 'no sé qué' por las medicinas. Son medio expertos o algo así.

4. Algunos viejitos toman una medicina antidepresiva que se llama "Serenata". Hmm.... me pregunto si vendrá en grajeas o en mariachis...

5. La delgadez extrema NO le favorece a las viejitas... parecen esqueletos con los ojos hundidos. ((sin agraviar a la Sra.Calavera-piel-de-pollo))

6. Aparentemente, a las señora Calva-y-obesa, vecina de mi abuela, le gusta vivir a través de los demás y su existencia se compone de chismes. 

7. Las abuelitas parecen gustar de presumir a sus nietas.... es algo así como el "mi carro es mejor que el tuyo" de los ancianos.

8. Según parece... las ancianitas tienen una opinión sobre TODO. Y tampoco parece ser posible que se queden sin chismes o críticas para compartir.... son interminables.

9. Con la edad se les olvidan las cosas... entre otras cosas, se les olvida que ya dijeron algo y te lo repiten unas 90 veces en cada conversación.

10. Tienen MUCHAS ganas de participar y sentirse jóvenes, pero por supuesto que también quieren conservar la mentalidad del siglo pasado e imponerla como realidad universal. Sí... creo que ya entendí por qué les cuesta tanto trabajo eso de integrarse.

Bueno, chavos.. eso es todo por hoy. Como podrán ver, mi día fue taaaaaan productivo que ésto fue lo que salió de él xD
Ciao.

Viva La Vie Boheme.

30 de junio de 2011

La Lista del Adiós



Bueno, chicos, pues gracias por comentar en la entrada "COMENTEN, COMENTEN, COMENTEN !!!" (también los que no comentaron pero me dijeron lo que pensaban en facebook/twitter).
Me sorprendió que muchos de ustedes no tienen idea de qué harían en una lista de cosas antes de morir. Pues bien... yo tengo una. Pero además de esa voy a hacer otra a corto plazo (un mes) con mi sujeto de Julio de 2011.
Para todos los que no saben, mis "sujetos" son chavos/hombres (depende el caso) que acceden a ser víctimas de mis locuras por todo un mes. Hay un sencillo contrato de 5 reglas con el que tienen que estar de acuerdo... y la idea del mes que pasan conmigo es hacerlos ver la vida de manera un poco diferente. O un mucho. O mandarlos casi al manicomio, un poquito.

Pero bueno, ese no es el punto. El punto es que el plan de este mes incluye una lista de cosas que hacer con Julio-2011, también conocido como Diego (hola!). Divertidas, que no lastimen a nadie. Que se puedan hacer en un mes. Si tienen alguna idea.. se aprecia que comenten. Si tienen alguna pregunta, también. Por lo pronto yo les prometí decirles una de las cosas que hay en MI Lista del Adiós, así que aquí está:


El #1 en mi Lista del Adiós: Plegar 1000 grullas de origami.

Dice la leyenda (que no me sé bien) que a quien pueda plegar mil grullas de papel le será concedido su más grande deseo. Pues bien, yo podría regalar el deseo. Lo que me interesa es plegar las mil grullas. Tal vez, cuando lo haga, haya encontrado algo que me apasione tanto como para desearlo.

Y ustedes, ¿Qué desearían?

Y si tuvieran una lista ¿Qué harían?

Se aprecian sus comentarios. Aquí o en "COMENTEN, COMENTEN, COMENTEN !!!".

Viva La Vie Boheme

*ACTUALIZACIÓN*
Por primera vez en la historia, mi sujeto se acobardó y se echó para atrás (mal ahí, eh Diego)...
de todas maneras comenten con sus ideas para la lista... quiero saber qué es lo que pasa por sus bellas cabecitas.

24 de junio de 2011

COMENTEN, COMENTEN, COMENTEN !!!

Hola hola!

Hoy (para variar) pienso ser breve. Sólo tengo tres dudas existenciales que compartir con ustedes... y espero respuestas. Mi blog permite comentarios aunque no tengan cuenta de blogger, así que no hay pretexto. Comenten y contéstenme, porque escribir para el aire es menos divertido que escribir para las personas.


Creo que quiero hacer un tumblr. Lo que no sé es
a) ¿Les interesaría leer o ver las fotos o cosas que subiera a mi cuenta de tumblr?
b) ¿Qué nombre le ponto a mi tumblr?
c) ¿Qué subo?
- ¿Cosas que haya escrito yo?
- ¿Cosas que hayan escrito otros pero que me gusten a mí?
- ¿Fotos tomadas sólo por mí?
- ¿Fotos tomadas por otras personas?
- ¿De todo un poco?


Me he dado cuenta de que el tipo de letra que uso para este blog es un poco difícil de leer, y estoy pensando que tal vez debería cambiarla... ¿ustedes creen que sería buena idea cambiar la letra por una más fácil de leer, o les da igual?

y finalmente

Platíquenme:
¿Si hicieran una lista de cosas que quieren hacer antes de morir, qué cosas pondrían en su lista?
Yo voy a hacer una (:
Cuéntenme de las suyas y luego les platico qué dice la mía, ¿va?


Ven? Prometí ser breve, y esta vez cumplí.

Que tengan un bonito fin de semana, disfruten la lluvia y el inicio de un verano muy bonito,
y que viva la Vie Boheme <3

2 de mayo de 2011

Bienvenido sea Mayo... al azar.

Pues bien: (todavía) es lunes 2 de mayo... y yo debería estar haciendo algo de provecho. Tengo proyectos que hacer en dos días y una serie de dibujos que hacer en cuatro. Debería ser productiva en lugar de procrastinar (sí, amo esa palabra).... sin embargo estoy aquí: dudando existencialmente cuando ni siquiera estoy segura de qué es lo que me pregunto.

Pero quiero escribir algo porque es Mayo y está lloviendo, así que hoy verán rayones de dudas existenciales Y amores platónicos. Así, al azar, sólo por ser yo, una lunática incurable, quien escribe.

Amo que llueva. Amo cómo se ven las calles cuando acaba de llover, y también el olor a tierra mojada cuando llueve en verano. ¿Por qué será que la lluvia sólo huele rico en verano? ...algunos dicen que es porque las tormentas eléctricas tienen olor por los rayos... pero eso suena raro. ¿será cierto?

Amo el helado de yogurt. Amo la comida italiana. Amo la comida en general. Es el amor platónico de la humanidad. Como a todos los demás sentidos, amo el sentido del gusto. Y oh, sorpresa! La gente no podría sobrevivir sin comer. ¿Alguien quiere sopa?

¿Será cierto que gran parte del sentido del gusto tiene que ver con el olfato? Debe ser, por que las medicinas saben menos feas si te tapas la nariz. Entonces... ¿se pueden probar los olores? ¡Qué rico! Yo quisiera probar el olor de la lluvia. El olor del perfume que usamos mi mejor amiga y yo. De la piel de algunas personas.

Amo a la gente que comprende que es mejor dar margaritas que dar rosas. Que son más bellos los girasoles por sencillos que las orquídeas por ostentosas. Es un hecho que amo MUCHO a quien haya podido sobrevivir después de darme rosas. Amo los detalles más sencillos. Las cosas de las que nadie se da cuenta. Amo sonreír a extraños, sólo para confundirlos. Amo el humor negro, el sarcasmo y la ironía. Pero también amo la gentileza. La gente a la que, más que nada, le importa en el mundo algo más que ellos mismos. ¿Por qué habrá tan poca gente así en este mundo?

Amo lo 'geek'. Amo la ciencia ficción y las teorías de conspiraciones. Aliens, experimentos genéticos, teorías de universos alternos. Amo la teoría de los tesseracts, y las cuerdas de gusano. Amo los comics de Marvel. ¿Por qué hay gente que prefiere D.C. Comics? Amo a los X-Men. Amo a Wolverine. Es un superhéroe indestructible e interesante... ¡¡¡que mide 1.60!!! Es pequeño y poderoso... como yo. Porque yo... emm... yo... pues... yo soy algo así como una edición de viaje o de bolsillo (pero por muy chiquita que sea sigo siendo un peligro para la sociedad). Amo a la gente que es chica por fuera y enorme por dentro. ¿Cómo es que, tantas veces, no se dan cuenta de lo maravillosos que son? Amo que me sorprendan con cosas que no sabía de ellos. Amo conocer a las personas poco a poco, a fuego lento. ¿Por qué casi nadie tiene la paciencia de tomar el camino largo... de usar el fuego lento aún cuando podrían subir la flama? ¿Por qué hay tantos que no entienden que algunas recetas tienen que ser a fuego lento... que no quedan igual si lo apresuras? ¿Por qué, si ellos son tantos y yo sólo una, no los comprendo? Amo cuando encuentro a alguien que conoce a su gente, no porque se le impongan, sino porque sabe prestar atención. Amo encontrar gente que es así aunque supuestamente tiene déficit de atención.

Amo la música. Amo el arte en general. Amo la fotografía y el cine. Amo a Tim Burton, Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick, Steven Spielberg, George Lucas, y recientemente a JJ Abrams. A Chaplin y las antiguas cintas que eran mudas y en blanco y negro. El cine de arte, o de terror... a veces el oriental, otras veces el americano. Amo las letras hermosas de todos los grandes. Es complicada, pero amo la literatura rusa. Dostoyevski y Tolstoi se la volaron. Neta.
Volviendo al cine y al terror, y siguiendo con las letras: Amo a Stephen King. Es terror clásico occidental, como el de nadie. Stephen King + Stanley Kubrick = El Resplandor. Amo esa película.
Amo las artes plásticas. Amo los colores. Amo que mis dedos siempre están manchados de tinta, grafito, carboncillo y hasta pastel. Amo la carpeta donde llevo mis dibujos a todas partes. Amo que está rota y maltratada y aún así la sigo amando.

¿Por qué a veces las personas somos tan complicadas? ¿Por qué parecemos no querer dejar de serlo?

Amo a Vincent Van Gogh. Él tiene la culpa de que yo ame el arte. Estaba loco. Yo también. Y a veces la locura no es tan mala. Mientras tengas mucho amor por lo sencillo y complicado al mismo tiempo, puede que tu vida sea difícil por ser una lunática, pero al final del día le sacas más jugo a unas horas de lo que una persona cuerda puede exprimirle a años enteros. Amo a Vincent. Y algún día escribiré muchas cosas muy tremendas sobre ese amor platónico.


Finalmente... la pregunta que me hago todos los días. Sin faltar un día. Cada día. La pregunta que ha inquietado a generaciones y le quita el sueño a los filósofos por las noches. La pregunta cuya respuesta la humanidad busca desesperada:

¿Por qué las galletas con M&Ms tienen M&Ms completos y no derretidos?


jiji... que tengan un bonito mes de Mayo ^-^ .

2 de abril de 2011

¿Para qué querer?

Hola.

Hoy tengo unas cuantas dudas existenciales que rayar para que sean vistas aún si no tienen respuesta. Me pregunto por qué queremos a las personas que queremos.

Ayer se me ocurrió saludar al hermano de un amigo. Nos conocemos desde siempre, pero por alguna razón teníamos años sin hablarnos. Le pregunté por qué estaba tan serio, y en respuesta sonrió. Me sorprendió ver que su sonrisa era casi igual a la de su hermano, y más aún, me sorprendió que después de tantos años de conocerlo no me hubiese dado cuenta de eso antes. Otra cosa que me tomó por sorpresa fue que verlo sonreír... me dolió.

No entiendo por qué, pero en ese momento dolió muchísimo darme cuenta de que casi nunca lo veía sonreír, a pesar de conocerlo desde siempre. Como resultado de ese breve momento de dolor, me dí cuenta de que lo quiero mucho más de lo que me había dado cuenta.
Entonces me pregunté ¿Por qué lo quiero? y se me ocurrió que tal vez es imposible adorar con todo mi ser a un hermano sin al menos querer al otro. Quizá no puedo no querer a quienes llevan la sangre de quienes adoro. Tal vez sea eso.

Entre este suceso bizarro y algunas dudas existenciales que llevaban algunos meses dando vueltas en mi cabeza, me quedé preguntándome ¿Por qué a veces duele querer a las personas? ¿Por qué otras veces es tan fácil como respirar? ¿Por qué a veces nos olvidamos de algunas personas? ¿Por qué recordamos a algunas de esas personas y perdemos la pista del resto? ¿Por qué parecemos tener derecho de antigüedad para querer a algunas personas, mientras que a algunas otras parecemos no tener derecho de quererlas en lo absoluto?
y la pregunta del millón:

¿Por qué carajo queremos a algunas personas tanto aún si no nos agrada hacerlo... y a otras personas no podemos obligarnos a quererlas por más que lo intentemos?

Si alguien sabe la respuesta a alguno de estos "porqués", le agradecería que me la dijera.

12 de febrero de 2011

¿Qué demonios?

Hola a todos! (si es que de hecho hay un "todos") Hoy compartiré con ustedes unas cuantas dudas existenciales.

El día de hoy me tocó conocer a unas señoras un tanto entradas en años. Todo iba bien y la conversación seguía la línea normal de todas las conversaciones viejo-joven: "¿Qué edad tienes?" "¿Qué estudias?" "Aaaah, entonces te falta poco para pasar a X." "Cuando termines, ¿qué quieres estudiar?"...
Entonces sucedió. A una de aquellas mujeres se le ocurrió hacer el comentario que desencadenó mis dudas existenciales de este momento:
"Bueno, no importa que no ganes bien de artista. Estás bonita. Te casas rápido y ya."

En ese instante mi primer instinto fue un inmenso deseo de golpear a la fabulosa señora. Algo en mi cabeza explotó y podía escuchar mis pensamientos a todo volumen:
"¡¿Qué demonios le sucede a esta tipa?!" "¡¿Qué no se supone que estoy viviendo en el siglo XXI?!" "¡Que alguien me explique si de verdad piensa que en esta época y con esta educación mi expectativa en la vida debería ser casarme y vivir mantenida por mi marido!" "Mejor aún, un reto: casarme con alguien rico. ¡Esas sí que son expectativas altas!"

Tras haber superado mi momento de sarcasmo mental acídico, le regalé a la mujer una sonrisa fingida. Le dí el avión en todo el sentido de la palabra y me dediqué a observar mi enojo ante su arcaica mentalidad convertirse en lástima. Ya pasaron varias horas y me sigo preguntando en qué cabeza caben esas ideas del siglo pasado... supongo que por su edad es lógico, pero eso no es pretexto. Mi abuela tiene más de 80 años y puede comprender a la perfección que crecer como persona está antes de casarte. Que teniendo las oportunidades de sobresalir por ella misma, sería deprimente que alguna chava decidiera simplemente vivir de los logros de alguien más. Y la pregunta del millón: "Si mi abuela de 80 y algo años puede entender eso perfectamente, ¿por qué una mujer que es unos 20 años menor que ella no puede hacerlo?"

Quizá lo que me molestó no fue el hecho de que me haya "sugerido" casarme, sino el que lo planteara como una solución al problema económico y no como algo que una haga por amor. Tal vez sea yo una romántica estúpida por creer que la institución del matrimonio debe basarse en amor... puede que simplemente sea tonta y no entienda la industria, pero de verdad no comprendo cómo puede haber gente tan vacía.

Supongo que no puedo hacer nada para cambiar la mentalidad de aquella señora que me hizo enfadar tanto. No me queda más que archivar este incidente en la parte de mi memoria que guarda todo aquello que me da lástima en el mundo. Puede que sea demasiado inocente o idealista de mi parte tomar su razonamiento como algo fuera de lugar, pero aún así considero muy triste que haya tantas mujeres con buena capacidad y oportunidades que se deciden a estudiar MMC (mientras me caso), que existan tantas personas que ven el matrimonio como una forma de obtener beneficios monetarios. Para mí, esté bien o mal mi manera de verlo, eso es sencillamente triste.

Y pues, no me queda más que agregar, excepto tal vez (dentro de mis locuras) que estaría más de acuerdo si alguien llegara a decirme que quiere casarse por sexo que si quisieran hacerlo por dinero. Digo, tampoco es la idea, pero el concepto al menos es más interesante. xD