29 de junio de 2015
tener Amor en el miedo del otro
3 de septiembre de 2014
¿Qué cuenta como sano?
Hace casi un año que no publico nada en este blog. He intentado escribir algunas cosas. Quise hablar de la influencia de los medios en las personas y viceversa, de feminismo, de comida, de arte, de películas, de educación... pero en medo de todo eso también quería escribir esto. Les tengo una duda existencial:

¿Quién decide lo que es sano en nuestras relaciones?
En mi última manzana defendí a morir que no había que querer ser necesitados. Que lo mejor era tratar siempre de ser personas lo más completas posible porque el amor no se da entre medias naranjas sino entre frutas completas. Hoy vengo a decir que todo eso está muy bien, pero no hay que echarle demasiada crema a nuestros tacos.
En la universidad llevo una materia llamada teoría de la empresa. Al principio me enojaba mucho cuando el profesor decía cosas que sonaban muy bonitas en papel, pero no eran aplicables a la realidad. Apenas hoy capté que por algo el nombre de la clase es TEORÍA. No siempre podemos esperar que lo que suena bien en papel funcione en el mundo real.
¿Cómo se aplica eso a las relaciones que tenemos?
Este año descubrí (por las malas) que no es nada grato vivir haciendo un esfuerzo descomunal por no necesitar a quienes quieres. Una cosa es no desear que la felicidad ajena dependa de ti, pero rechazar la idea con tal fervor que termines alejando a la gente y condicionando el cariño que se te tiene tampoco es agradable. Una cosa es saber que tu felicidad depende sólo de ti, y otra es vivir tratando todo el tiempo de demostrarlo. La estabilidad emocional es hermosa, pero en nuestras relaciones no es lo único que existe. Hay que tomar en cuenta la complicidad, la confianza, el romanticismo. El hecho de que un "te necesito" rara vez es literal, y que lo mismo sucede con un "eres mío/mía". Se trata de cuidar nuestras actitudes, no de vivir aterrados de decir las cosas que nos brotan del alma (porque son bonitas mientras no lleven malicia).
"Porque las mejores historias de amor no se escribieron desde la basal. Porque los grandes poetas jamás dijeron “creo que no me molesta tanto compartir mi tiempo contigo”. Porque Joaquín Sabina no escribió “y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres” pensando en lo importante que era recordar que su felicidad no dependía de otra persona.
Pues no, no lo hace. Y tampoco está bien querer que alguien te necesite para estar bien, pero vivir con miedo a decir algo apasionado que pueda sonar demasiado fuerte es una tontería. Lo que yo quiero escribir es arte, no un libro de autoayuda. Y no somos básculas para vivir hallando el equilibrio entre interés e indiferencia. Somos carne, y la carne se quema cuando la pones al fuego."
No sé, sólo necesitaba decir que (aunque es importante evitar promover o aspirar a la codependencia) a veces hace falta recordar no tomarnos tan en serio. Tengan una bonita semana, comenten por favor, y espero estarlos saludando de nuevo pronto.
M. De Pavía
13 de octubre de 2013
¿Qué estamos haciendo mal?
Hace un buen rato que no escribo. Tengo algunas cosas guardadas como borrador, pero aún no les veo cara de estar listas para publicarse. Paciencia.
Hoy sólo vengo a compartir con ustedes dos cosas: una duda existencial y el secreto de cuál es el lugar del que proviene la inspiración para mis manzanas más agresivas contra la educación ajena. Pues bien, este horrible lugar – donde el anonimato permite que, sin sospecharlo, cualquier persona inocente pueda volverse testigo de las más nefastas formas de pensar en este mundo – es el baño de niñas de mi escuela.
- Nadie debería NECESITAR a otra persona para estar bien. Eso de las "medias naranjas" está horrible. Nadie puede ir por la vida siendo media persona e intentar hacer a alguien más responsable de su felicidad. Todos debemos ser frutas completas, o al menos lo más completas que podamos. El amor no es algo que pase entre medias naranjas; eso es codependencia. El amor se da entre naranjas completas. Y, a veces, entre una naranja y una pera.
- Querer ser indispensable para la felicidad de alguien no sólo habla de inseguridad, sino de malicia. Cuando quieres a alguien quieres el bienestar de esa persona. Cuando de verdad te importa alguien, lo último que quieres es condicionar su plenitud a tu presencia. No querer que alguien esté bien sin ti es como querer tirar un plato al piso para que se rompa sólo porque no puedes quedártelo. Oh... eso explica muchas cosas.
Quiero creer que viene, en parte, de los medios (esta teoría pronto será un post y esto será un enlace, lo juro), que son prácticamente omnipresentes en este siglo, y de la falta de interés que las autoridades morales parecen tener en intervenir. Tenemos niños que son bombardeados 24/7 con imágenes, audio e ideas que no necesariamente se parecen a la realidad y que no estaban pensados para ellos. Una compañía hace un comercial donde representa una emoción como parte de su producto; convierte el amor en propiedad para aumentar sus ventas, y confía en que su público tiene la capacidad de distinguir el mundo real de la imagen que se les vende. El problema es que no sólo los adultos están viendo los comerciales, ni las películas, ni los espectaculares, ni las canciones, ni los videos, ni las revistas (Dios, las revistas! Les recomiendo mucho Cosmocking, la sección de The Pervocracy que les mostrará todas las razones por las que odio cierto tipo de revistas). El problema es que, a veces, ni siquiera los adultos tienen bien marcada esa división en sus cabezas. El problema es que esta manera de pensar no es sólo de los niños, adolescentes o jóvenes. Conozco muchísimos adultos que viven tratando a sus seres queridos como propiedad. Y eso me da tristeza. Porque después de tantos siglos de humanidad ya deberíamos saber hacer algo mejor con nuestros sentimientos. El problema es que nuestra sociedad tiende a romantizar el hecho de tratar a las personas como objetos. Es el mismo problema que hace que muchas personas se sientan especiales cuando le provocan celos a alguien. Las personas no son propiedad, y mientras insistamos en tratarlas como tal y creer que eso está bien algo estará muy, muy mal con nuestra manera de hacer las cosas.
Así que ahora... ¿qué procede? ¿Cómo le enseñamos a las futuras generaciones que el amor no se trata de ser dueños de una vida ajena sino de compartirla? ¿Cómo nos educamos a nosotros mismos para enseñarles eso con el ejemplo en vez de sólo decírselos? Porque las palabras no sirven por sí solas. Se necesita congruencia al enseñar. Pero entonces ¿Cómo logramos que se entienda que querer a alguien se trata de ser complementarios y NO dependientes? ¿Cómo le quitamos el tono deseable al "te necesito"?
Tal vez sería un buen comienzo considerar que, sin importar cuántas películas nos digan lo contrario, es mucho más agradable que una persona DECIDA tenerte en su vida que estar en esa vida porque la otra persona es incapaz de decidir excluirte. Si ser necesarios nos hace responsables de una felicidad ajena que (por poderosos que nos creamos) no controlamos, ¿no sería mejor siempre ser opcionalmente bienvenidos?
Comenten, gente. Por aquí o por otro medio, pero comenten. El chiste de este blog es que haya diálogo, no monólogos. Así que digan algo, porfis.
29 de julio de 2013
Niños
El día de hoy les traigo una mezcla entre amor platónico y duda existencial: los niños.
Los niños son todo un tema. Son una maravilla, pero también son todo un mundo aparte que no todos entienden. Se necesita mucha paciencia y un poco (o mucho) de locura para entender a los niños pequeños, y eso a veces me hace preguntarme por qué la gente tiene hijos. Tengo una teoría: creo que gran parte de los padres en este mundo tienen a sus hijos sólo porque sienten que es una parte obligada de la vida o un generador de felicidad, sin antes preguntarse para qué los quieren.
Existe una tendencia en nuestro "bello" siglo XXI. Los padres ("baby boomers" o "generación X") de las nuevas generaciones ("millenials" o "generación Y" y la presente "generación Z") fueron educados para obedecer ciegamente a sus padres y hasta cierto punto tenerles miedo. Ahora (algunos) educan hijos para pensar, cuestionarse las cosas y tomar sus propias decisiones. Esto es hermoso para los hijos, pero deja a los padres en un limbo frustrante porque sus hijos no los tratan como ellos creen que deberían ser tratados.
La gente cree que tiene hijos por miles de razones, desde "devolverle algo al mundo" hasta "la emoción de crear una persona", pero en realidad muchos los tienen porque quieren un reflejo lindo y perfecto de ellos mismos. Y entonces ves niños que en vez de jugar toman millones de clases. Aprenden tres o más idiomas al mismo tiempo desde el kinder, van al futbol, al karate, al kumón, tocan un instrumento, y si te descuidas tienes niños de 8 años leyendo a Nietzche (ok, ok, eso último sólo soy yo exagerando...).
Pero ya, en serio, los niños cada vez juegan menos. Y ya sé que la rara soy yo, pero detesto ver gente que se preocupa por los errores de sus hijos sólo porque los hacen ver más a ellos. Gente que vive pensando que las personas van a juzgarla por educar mal a sus hijos en vez de preocuparse por hacerlo en lugar de aparentarlo. Mamás que no dejan a sus hijos comer dulces o jugar en el piso por que "se ensucian" o "se ponen hiperactivos" (o sea, básicamente porque les da flojera ser mamás). Pero, señores, ¡los niños necesitan jugar, crecer, dudar y equivocarse para aprender!
Si yo algún día tuviera hijos (lo cual no creo), sería la clase de madre loca que pinta murales por toda la casa con sus niños. Que los mide cada que se acuerda y va pintando líneas con fechas en el marco de la puerta de la cocina. Y en lugar de pisos de madera cara tendría el linoleo más feo para que aguantara las manchas de pintura. Y quitaría los muebles de la sala de vez en cuando para patinar en ella. Y rodaría en el pasto con ellos hasta dejar la ropa verde, sucia, y el corazón rojo, limpio. Sería la clase de loca que le pone colorante verde al desayuno después de haberles leído "green eggs and ham", y que los felicita por ser curiosos en vez de enojarse cuando le hacen preguntas que no sabe responder. Les enseñaría de tolerancia, porque creo firmemente que los niños sólo son pequeños, no tontos, y pueden entender a los demás. Aprenderían desde muy pequeños que existen maneras muy diferentes de vivir la vida, y que intento enseñarles la que creo mejor, pero cuando ellos crezcan tendrán que elegir la suya y yo que respetarla. Y si hablamos de religión, mis hijos escucharían la misma cantidad de historias de dioses católicos que de dioses griegos o celtas, y creerían en todos o en ninguno, siempre que supieran que nunca estarían solos.
¡Buenas salenas cronopio cronopio, el más bueno y más crecido y más arrebolado, el más prólijo y más respetuoso y más aplicado de los hijos!
10 de marzo de 2013
¿Es en serio?
Mi teoría es que es un problema de educación. En primer lugar, no creo que tengan la más mínima idea de cuán pesada es la connotación de esas palabras. Por supuesto que han escuchado el significado y no necesariamente las usan fuera de contexto. El problema es que las usan fuera de proporción. Saben perfectamente lo que están diciendo, pero en su mente aún no hay referencias suficientemente fuertes para entender la gravedad de sus implicaciones.
También, me llama la atención que sus agresiones sean hacia la otra niña en lugar del chavito que tienen en mente. Siento que eso es tanto el precursor como el resultado de la cultura con la que nuestra sociedad juzga las infidelidades. Me molesta que se piense en las mujeres como "rompehogares" mientras que a los hombres se les imagina como criaturas primitivas, presas de su instinto, que no pueden contenerse una vez que la tentación se presentó ante ellos. ¡Por favor, personas! La sociedad que enseña a sus mujeres a creer que deben "proteger" a sus hombres de otras mujeres me da un poco de asco. No sé qué piensen ellos, pero esa actitud me parece un insulto a su inteligencia y a su capacidad de decidir con quién quieren o no quieren estar.
Como no quise poner en evidencia los tweets de mis conocidas, hice una pequeña búsqueda y encontré ejemplos como este:
¡¿Qué onda con esa palabra?! "Robanovios". ¿Qué, ahora resulta que los novios son objetos inanimados que se pueden robar sin que ejerzan acción alguna mientras esperan a que las mujeres tomen sus decisiones por ellos? Gente, ¡díganme que no todos están educando a sus hijas para creer eso!
Ahora bien, no es que las juzgue; para nada. En algún momento de mi vida caí en la misma categoría que ellas. Sé de primera mano que es más fácil insultar a alguien cuanto menos entiendas de lo dañinas que pueden ser las palabras. Por eso creo que tal vez todos deberíamos tomarnos el tiempo para pensar: si todos (o la mayoría) hemos sido parte de este ciclo, y entendemos por qué se dan esa clase de comentarios, ¿por qué no hacemos nada al respecto?
Creo que deberíamos preocuparnos menos por repetirles a los niños que las groserías son malas y dedicarle un poco más de tiempo a hacerlos entender por qué lo son. Dejar de enseñar a la gente a sabotear sus relaciones "protegiéndolas" y comenzar a hablarles de confianza. El mundo sería un lugar mejor si todos creciéramos entendiendo que, aunque no debemos confiar en todas las personas, decidir estar en una relación o querer a alguien implica confiar en ellos, y que el momento en el que te das cuenta de que no confías en alguien debería ser el momento en el que te das cuenta de que tienes un problema en tu relación con ESA PERSONA, no con una tercera en discordia que nada tiene que ver.
Como mínimo pienso que si nuestra educación se alejara del "NO" y se hiciera amiga del "¿Por qué?" y el "¿Por qué no?", todos pasaríamos menos tragos amargos en el proceso de aprender que, para ser felices, necesitamos desaprender gran parte de lo que creíamos saber cuando confundíamos querer con amar y el mundo era hermoso en blanco y negro.
***
Cualquier opinión es buena: ¡comenten, personitas!
9 de abril de 2012
¿De dónde saco tanta estupidez?
¿Cómo es que soy capaz de pensar tantas estupideces juntas en lugar de concentrarme en la misa?
Mientras las personas iban por la vida solemnemente adorando a su Dios y cosas así, estas eran las locuras que yo estaba pensando:
"Oh, la chica que le ayuda al padre está bonita... y oh! trae converse blancos! Hmm... ¿cómo se llama la gente que le ayuda al padre? Creo que acólitos... pero, ¿y si es mujer? ¿cómo se dice? ¿Acólita? No! Eso se oye horrible! Ok, a ver... ¡deja de pensar estupideces, carajo! Concéntrate en la misa... "
Pasaban uno o dos minutos de no entender qué rayos estaba diciendo el hombrecillo que hablaba,
"...la chava que está sentada adelante de mi parece estar bonita... bueno, al menos tiene muy buenas pompas, pero de seguro eso es obra de sus pantalones. Nunca he visto a nadie que se vea mal con unos pantalones como esos. Está bien arreglada... sus uñas están impecables... y es muy alta - ah, no. Es que trae tacones. Hmm... ¿la que está sentada a su derecha será su hermana o su mamá? Sea quien sea, pobrecita, está fea con ganas. Es como una versión en feo de *nombre de una conocida*. Uy, hablando de parecidos, la bonita es la viva imagen de mi prima *nombre* si le quitáramos los cachetes, y le pintáramos el cabello oscuro..."
Esto siguió por mucho tiempo en vueltas interminables alrededor de Gregor Mendel y sus teorías de genética, mientras yo trataba de averiguar qué habían heredado de su papá (presumiblemente un señor calvo a su derecha) y qué de su mamá (factor desconocido).
Luego hubo dudas existenciales, medio blasfemas, sobre la autenticidad de las creencias de toda esa gente bonita que llenaba la iglesia a la que me arrastraron mis padres hoy por la mañana:
"...¿Por qué a las Iglesias de este mundo les gusta tanto decir que hay "un sólo Dios", que las creencias de otros no son válidas, y por qué les gusta tanto mandar a medio planeta al infierno si no somos exactamente como ellos dicen que deberíamos ser? ¿No debería importar más la ética que lo bien que puedas repetir las palabras de su librito y juzgar a otros? ¿Que tal si un día yo decido inventar una religión donde el mayor pecado sea la estupidez y el código de conducta sea simplemente ser la mejor persona que puedas ser? Es más ¿Qué tal si un día alguna autoridad universal dice que el único pecado es la intolerancia y que todos ellos se van a ir al "infierno"? ¿De qué les van a servir entonces todas sus misas y los millones de veces que rezaron el credo?..."
Ah, y claro, siempre está el continuo "¿eso es un bebé llorando? Sí! Chócalas, niño. Tú sí que sabes de qué se tratan la misa y la iglesia."
(ya sé, ya sé... me voy a ir al infierno... Pero no se preocupen, siempre me ha gustado el calor).
Conclusión: Soy un desmadre, pero al menos espero hacerlos reír de vez en cuando.
Que tengan un bonito mes, y recuerden,
Viva La Vie Boheme
17 de febrero de 2012
Si te matan por ser escritor...
Fui a una comida en casa de un productor, primo de mi primo, y su novia medio activista. Geniales, los dos. Y a esa comida también asistió Don Creído, un tío de mi primo que siempre me ha desesperado mucho. No es una mala persona, pero es ese típico ser insoportable que cree que lo sabe todo y absolutamente nadie puede saber más que él. Tampoco digo que no tenga sus razones. Es una persona muy culta. Pero... digamos que hay maneras de NO tratar a todas las demás personas como idiotas.
El caso de todo esto es que, por primera vez en nuestros múltiples encuentros a lo largo de los años logré aguantarle el paso a su plática presume-conocimientos. Llegó al punto en que me dijo que le encantaba que fuera tan culta, y me dio una tarjeta de contacto de su empresa. No se muy bien qué signifique eso, pero al menos es obvio que de alguna manera extraña ya me gané su respeto. Y ganarse el respeto de alguien que tiene una opinión tan alta de sí mismo es bastante interesante. Además cuando volteé la tarjeta de presentación, vi que tenía una caricatura al reverso. Era un rey antiguo preparándose para una cruzada, con un globo de texto que decía "No! No puedo recibir vendedores. Tengo que librar una batalla con el enemigo." El vendedor tenía un caja que decía "Metralletas S.A.".
Creo que se sobreentiende que la lección de ese día fue no subestimar a las personas con las que me encuentro a diario. Puede que Don Creído me saque canas violetas, pero si le doy una oportunidad quizá sí tenga cosas positivas que aportar a mi vida. Por ejemplo: nunca voy a estar de acuerdo con su visión de "las corporaciones son primero y sólo me interesan las soluciones que impliquen un beneficio económico/tecnológico", pero por lo pronto me fui de esa comida con dos recomendaciones de libros que suenan bastante buenos. Los leeré, a ver qué tal.
Y hablando de respeto, el otro día encontré una cita de Mario Vargas Llosa que decía:
"Si te matan porque eres escritor, esa es la máxima expresión de respeto, ¿sabes?"
Y yo creo que es cierto. Creo que las personas que más critican a "los de nuestra clase" son aquellos que más nos respetan, primero que nada, porque nos consideran realizados dentro de nuestra área. Si alguien te trata mal por ser artista, está reconociendo que lo eres. Eso es triste, pero tiene su lógica. Y suena como una mejor opción sentirse respetado que subestimado ante esa clase de personas. De cualquier manera, la cosa aquí es que yo tengo dudas existenciales para ustedes, mis pocos pero bellos lectores (pueden contestarlas en los comentarios).
HAGAN EL BENDITO FAVOR DE COMENTAR ALGO, PORQUE SI NO LO HACEN PARECE QUE HABLO SOLA, OK?!!! Gracias.
¿Ustedes conocen a alguien como Don Creído? ¿Qué opinan de las personas así? ¿Que les pareció la caricatura al reverso de su tarjeta? Y tú... sí, tú. ¿Qué eres? ¿Quiénes te respetan catalogándote como alguien que les desagrada por lo que es... por lo que ha logrado? y más importante ¿Estás consciente de que eres hermos@? Lo eres. Más te vale que nunca se te olvide.
Viva la Vie Boheme.
30 de enero de 2012
2012: ¿año nuevo?
Si acaso podríamos decir que lo "nuevo" de cada año lo hacemos nosotros mismos, pero ¿realmente lo hacemos alguna vez? ¿O sólo dejamos nuestra bella lista de propósitos en el cajón más bonito de nuestros escritorios para tirarla resignados el siguiente año? Los reto a que este año sea diferente. Los reto a que juntos hagamos que tenga sentido decir AÑO NUEVO. ¿Les parece si todos hacemos una lista de propósitos geniales, y LA CUMPLIMOS? Yo creo que es buena idea. Síganme los buenos, porque ahí les va el chiste de la entrada de hoy y las dudas existenciales que SÍ, sí espero que me contesten en los comentarios. Porque, pues, ya saben... es medio aburrido esto de hablar sola.
¿Ustedes tienen algún sueño que siempre se hayan quedado con ganas de cumplir? ¿Qué los detiene? Por favor cuéntenme de su sueño, o si no tienen un sueño como tal, comenten con su lista de propósitos de año nuevo! Les enseño la mía?
1. Terminar mi serie de cuadros de colores (5), una serie de locuras (hasta ahora sólo he pensado en 2) y un dibujo grande (y genial) a lápiz.
2. Adaptar un guión para un cortometraje a partir de una historia corta de ciencia ficción.
3. Meterme a clases de box (sin comentarios).
4. Encontrar tiempo para darle clases de dibujo a mi... digámosle mi "niño relativamente pequeño" favorito.
5. Hacer todo lo que hay en mi "lista del adiós".
COMENTEN, COMENTEN, COMENTEN!!
1.¿Cuáles son sus propósitos de año nuevo?
2.¿Cuál es su sueño?
3. Digan lo que quieran (también se aceptan insultos)
Viva La Vie Boheme.
22 de noviembre de 2011
¿Por qué a la gente se le olvida ser feliz?
"Creo que hay cosas serias pero no creo demasiado en las personas serias (sobre todo en quienes fruncen el ceño como signo de autoridad respetable)." - Fernando Savater.

Pues bien. Estoy de acuerdo en que las personas así deben de sentirse bastante impotentes, pero por mucho que me gustaría decidir que la gente no es feliz por tonta, creo que debería tratar de por lo menos inventar otra razón.
Creo que, además de sentirse impotente, esa mujer probablemente se sentía muy pero muy sola. Creo que las personas que – como dice Savater – “fruncen el ceño como signo de autoridad respetable”, en realidad sólo tienen mucho miedo de sentir que no tienen el control. Tristemente, creo que eso es exactamente lo que sienten, y van por la vida en la frustración total de no controlar nada. Debe ser el miedo. Es la única explicación que encuentro.
Creo que las personas que viven con miedo a perder el control son prisioneras por su propia mano. La más grande libertad que se puede tener en la vida es renunciar al control y decidir aceptar las circunstancias que se vayan presentando. Así es como se aprende a dejar de pensar en el posible resfriado de mañana y simplemente dedicarse a bailar en la lluvia y sentirse vivo.
Me da tristeza pensar en la posibilidad de una vida que transcurra por completo sin haber sido feliz. De verdad espero que Rebeca Nosésuapellido algún día decida renunciar a sus intentos por controlar la vida y se dedique a vivirla. Espero que algún día descubra que la vida es bella, aún si nada sale como nosotros quisiéramos. Que hay motivos de sobra para sonreír. Que los audífonos son buenos porque dejan a la gente escuchar música, que es hermosa. Que las interrupciones a la rutina son de las mejores cosas que jamás nos pasan. Que respirar por sí sólo ya es algo.
Y, más que nada, de verdad espero que algún día, una mujer aterrada llamada Rebeca comprenda que el mundo es hogar de una chica que optó por sonreír ante sus gritos y desafió su sentido de orden. Una chica que la hizo enojar, pero que no es una amenaza. Una chica que, por sobre todo lo que pueda pensar de ella, le desea lo mejor.
Esto es todo chavos... perdón por hacer un post tan largo esta vez... he perdido práctica con el sagrado arte de resumirme. Que tengan bonita semana,
Viva La Vie Boheme
13 de agosto de 2011
¿Qué Pun Con Los Viejitos?
30 de junio de 2011
La Lista del Adiós

Y ustedes, ¿Qué desearían?
Y si tuvieran una lista ¿Qué harían?
de todas maneras comenten con sus ideas para la lista... quiero saber qué es lo que pasa por sus bellas cabecitas.
24 de junio de 2011
COMENTEN, COMENTEN, COMENTEN !!!
- ¿Cosas que hayan escrito otros pero que me gusten a mí?
¿Si hicieran una lista de cosas que quieren hacer antes de morir, qué cosas pondrían en su lista?







